El
Sol, principio y poder
Considerando la simplicidad de la estructura de un horóscopo,
no podemos dejar de impresionarnos por la profundidad
de sus simbolismos. Un centro y doce radiaciones circunscriptas
por un círculo, eso es todo. Y sin embargo, sirve
como una representación del Cosmos. Nada en la
simbología representa tanto por tan pocos medios.
La estructura de un horóscopo simboliza la base
de la manifestación de cualquier cosa, un ser humano,
un evento, una nación o un sistema solar. Cada
objetivación tiene su propio patrón o frecuencia
vibratoria y el simple dibujo de un círculo con
radiaciones desde el centro puede usarse para representar
el "cuerpo" de esa objetivación.
Consideremos un sistema solar: Se nos dice que el Logos
habiendo seleccionado una área esférica
de espacio en la aurora de la manifestación, vierte
sus energías en el centro, así objetivando
un Sol, o centro de manifestación. La voluntad
del Logos interpenetra esta inmensa esfera por todas partes.
Desde el centro, o Sol, se irradian varios campos para
la actividad evolutiva. Nosotros llamamos a esos "campos",
planetas y cada uno provee una morada para el desarrollo
de varios tipos de seres. Cada planeta se halla casi en
la misma relación con el Creador que cada color
con el Principio de la Luz, o cada tono con el Principio
del Sonido. El Sol, como cuerpo central, es la Voluntad
del Logos objetivada y los cuerpos del sistema son las
expresiones de esa Voluntad en la manifestación.
El horóscopo como mapa de los cielos, debe en realidad
mostrar el Sol en el centro. Sin embargo, en relación
con la Tierra, que es nuestro campo de evolución
y para propósitos astrológicos, nosotros
incluimos el Sol en la familia de los planetas por esta
razón: en términos humanos, la expresión
de la Voluntad está aún por desarrollarse
mediante procesos evolutivos. La humanidad en su mayor
parte, vive en sus negativos, sus sentimientos, temores
y deseos. Por consiguiente, la dominación por la
experiencia es inevitable. Vivir en la "Conciencia
Solar" implicaría una identidad completa con
el Origen, completo desapego de las experiencias del sentimiento,
completo dominio y dirección de todas las facultades
expresadas por un ser humano. Esto, en términos
nuestros es Maestría. En otras palabras, un maestro,
aunque encarnado, determina sus experiencias por radiación
de su propio centro, no por respuesta a los impulsos y
tendencias de sus planetas. Él entonces, hasta
donde sea posible, es verdaderamente un creador, él
vive en su conciencia Solar.
Desde el punto de vista aún del más mundano
acercamiento de la astrología se usa el mismo dibujo.
El sitio de nacimiento es el centro desde el cual se irradian
las distintas experiencias de la vida, en términos
de personas, lugares y cosas. El mismo dibujo se usa para
representar el "Ego objetivado"; el Yo Superior,
o potencialidad de Dios es el centro del círculo
y los distintos estados o expresiones de potencialidad
son las posiciones y aspectos planetarios. El horóscopo
se ve asimismo como el símbolo de una manifestación
de Dios en cualquier aplicación.
Puesto que el Sol representa el más elevado estado
de conciencia conocido por el hombre, el principio aplicado
es el Principio del Poder, el primer aspecto del Logos.
Nosotros como astro-analistas, debemos prestarle atención
a los aspectos del Sol en el horóscopo, porque
éstos representan los "grados de conciencia
de Dios" que la persona ha alcanzado hasta la fecha
en su presente ciclo de desarrollo. Todo aspecto solar
benéfico, indicador de una aplicación armoniosa
o constructiva del principio del Poder, es una redención.
Cada aspecto inarmónico, se ve que es un obstáculo
o perversión del Poder. El Sol es la síntesis
de todos los planetas y cualquier planeta identificado
con el Sol por aspecto, "disposición",
etc. gana de ese modo, en poder y esfera de experiencia,
tanto espiritual como mundanamente. Los planetas, particularmente
los dinámicos, localizados en Leo, indican que
su expresión constructiva debe basarse en el recto
uso del poder; las aflicciones indican la tendencia a
pervertirlo.
Los horóscopos que tienen el Sol sin aspectos ofrecen
un estudio interesante. Semejante patrón revela
que en este ciclo, la persona implicada esta iniciando
su conciencia de poder. El signo de la posición
solar nos indica el sendero espiritual o esotérico
de este desarrollo. La casa de la posición solar
nos indica donde, comienza él, en esta encarnación.
Los planetas en Leo y sus aspectos, nos indican los medios
a través de los cuales él está tratando
de expresar el Principio del Poder y por ellos a través
de que canales su conciencia de Poder se expresará
en el futuro.
Fijemos en nuestras mentes la idea que los aspectos afligidos
afectando al Sol son problemas serios. Los otros planetas
pueden estar en conflicto entre sí y de ahí
que resulten muchos problemas; pero cuando la conciencia
de poder y de propósito es impedida en su crecimiento,
la habilidad de la persona para tratar con sus dificultades
planetarias está muy limitada. Las soluciones son
entonces más difíciles de encontrar y de
aplicarse. En otras palabras, el horóscopo completo
se debilita conforme la conciencia Solar sea inhibida
o aminorada. Y, por consiguiente, las aflicciones dinámicas
en el mapa tienen justamente tanto mayor poder para "afligir
dinámicamente". La fuerza o la energía,
en análisis final, debe controlarse por el poder
que irradia el centro. Esclarezca este pensamiento imaginando
la posición del Sol como el centro de actividad
en el mapa, irradiando sus energías en todas direcciones.
Las cuadraturas y oposiciones al Sol se verán,
de ese modo, como líneas de fuerza desde los planetas
que interceptan o interrumpen estas irradiaciones a ángulos
rectos o de frente, desde el lado opuesto del círculo.
Básicamente, la casa con Leo en su cúspide
indica el departamento de la vida que contiene su fuente
de experiencia de Poder o "lección de Poder".
Cualesquiera condiciones adversas que estén demostradas
en esa casa, y puede haber muchas, expresan, lo mejor
posible, su poder y autoridad, en los asuntos de esa casa.
Los planetas ahí demuestran que es lo que usted
desea expresar, pero Leo en la cúspide indica cómo
puede usted expresar esos impulsos.
La localización del Sol indica dónde procuramos
nosotros dominar directamente y gobernar nuestras condiciones.
Por consiguiente, ese es nuestro "centro" para
esta encarnación. Una gran variedad de "condiciones
Solares" son, desde luego posibles. No obstante,
cualquier planeta en aspecto favorable al Sol, de esta
manera integrado con bastante poder, puede utilizarse
como neutralizador de negativos en otras partes del mapa.
Cualquier planeta semejante es automáticamente
de gran influencia en el mapa y puede ayudar a resolver
las discordias.
Una consideración de los
aspectos negativos del Sol
Sol Marte: Poder
Deseo. El Poder se expresa a través del
conflicto, la competencia, la dominación, la
conquista sexual, la impiedad, y la crueldad. Marte
es básico, o primitivo, expresión propia
y cuando se abusa del poder por medio de él,
su vibración desencadena una energía tremenda
que tiende a causar alguna forma de destrucción
o dolor a otros, o "dominación a toda costa".
El Poder se expresa aquí como egotismo. Este
aspecto es simbólico de la polaridad masculina
no regenerada. Hasta cierto punto, el Sol afligido en
Aries o en Escorpión, lleva casi el mismo colorido;
también, cualquier aflicción al Sol en
conjunción con Marte en cualquier signo. Puesto
que este aspecto es básicamente tan masculino
en cualidad, su redención puede encontrarse en
alguna aplicación constructiva de la polaridad
femenina: Luna, o Neptuno.
Sol Júpiter:
Poder Orgullo. El Poder se expresa en varias
formas, negativas o falsas, de reconocimiento propio.
Estas formas de "darse bombo" pueden trazarse
a la clase de conciencia que da valor indebido a la
abundancia financiera, a la posición social o
profesional, los antecedentes de familia, menciones
egotistas de sus talentos y habilidades y la clase de
benevolencia que por lo general se expresa con miras
hacia el reconocimiento o el aplauso. Un aspecto de
"falsa aristocracia", símbolo del "esnobismo"
y la presunción. La persona así condicionada
tiende a exagerar aquello que considera meritorio en
su propia naturaleza y circunstancias y reacciona con
ira u ofensa ante cualquiera inferencia de que él
no es todo lo que pretende ser. La crítica abierta
o franca lo hace cerrar los oídos y la conciencia
para retirarse a marfileña torre de excelsa dignidad
ofendida; pero permítasele oír, indirectamente
que se esperan ciertas excelencias de él y se
echará hacia atrás para sostener la buena
opinión que él aprecia. En otras él
"arrojará su poder" hacia el mejoramiento,
si cree que vale la pena el esfuerzo, pero a la inversa,
arrojará las mismas corrientes de poder en su
orgullo cuando es empequeñecido. ¡Él
debe mantener la buena opinión de sí mismo!.
Una persona semejante no puede hacer nada mejor que
armonizar sus discordias internas, que crear un patrón
uniforme de actos benévolos, y no hablar de ellos.
Sol Saturno: Poder
Irrealización. Indica tal falta de realización
de un área de experiencia que las energías
del propio Centro son necesitadas para la redención
de karma. En un horóscopo predominantemente dinámico,
este aspecto arroja un fuerte énfasis a la ambición
y el logro en cualquier forma. El "impulso trepador"
es sentido intensamente y el poder se utiliza en gran
medida para vencer obstáculos. Aparentemente,
este patrón representa un pasado en que las oportunidades
para el desarrollo fueron descuidadas o desperdiciadas.
En esta encarnación el tiempo perdido debe redimirse.
En un horóscopo predominantemente pasivo, este
aspecto es fuerte-mente "gravitacional" en
su efecto; los requisitos de Saturno apegan la persona
a la Tierra. En tal caso, revise cuidadosamente cualquier
impulso dinámico en el horóscopo, que
pueda proveer un posible desencadenamiento de poder
por canales de crecimiento. Las personas representadas
por Saturno en este aspecto son aquellas que tienden
a reprimir o inhibir al individuo. Ellas amenazan la
individualidad misma de éste y aunque él
tenga que redimir una experiencia de responsabilidad
muy necesitada, no debe, por el bien de su propia vida
constructiva y sana, dejarse influir tanto por otras
personas que lo sometan a la desesperación, a
la pérdida de confianza propia o a otros posibles
negativos psicológicos.
Sol Urano: Poder
Ilegalidad. Este es el aspecto del anarquista.
Debido a la naturaleza y propósito de Urano,
su cuadratura al Sol, o conjunción afligida,
es una potencialidad para la destrucción terrífica
en alguna forma. Las posibilidades de liberación
de energía indicadas por esta combinación
son tan grandes que debe buscarse y analizarse cuidadosamente
todo medio de control. Una fuerte tendencia a la cristalización
en alguna forma está automáticamente implicada
como un factor concomitante a este aspecto, revise las
condiciones de Saturno cuidadosamente y de ese modo
determine en qué parte de su experiencia la persona
tiende a rebelarse con tal intensidad, y posiblemente
llegando a la violencia. Un aspecto de genio potencial
está indicado por cualquier aspecto de Urano
al Sol, pero la cuadratura o la oposición parece
indicar la posibilidad de destrucción considerable
acompañando su expresión. Este aspecto
bien controlado, arroja cargas magnéticas y dinámicas
tremendas a los otros planetas envueltos y por consiguiente,
cuando es dirigido constructivamente, puede servir para
grandes logros y habilidades.
Sol Neptuno: Poder
Ilusión. Este es un aspecto muy sutil
y difícil. El poder de visualizar, y de soñar,
es intenso, pero como este aspecto indica la perpetración
de la ilusión en el pasado, demuestra un patrón
de desilusión en la encarnación presente.
El instinto dramático está pronunciado;
de hecho, tan pronunciado, que a veces la persona vive
en su sueño de "cosas como pudieran ser"
en vez de comprenderlas como son. En una persona artística,
particularmente aquellas artes regidas por Neptuno,
la música y el drama, éste es un aspecto
muy inspirador; pero es inspiración sin dominio.
El nativo cuando es estimulado puede "sintonizarse"
sin ningún esfuerzo con influencias sutiles y
convertirse, él mismo en instrumento. Sin embargo,
el precio pagado por exceso de esta "sintonización"
es el agotamiento físico, psíquico y nervioso,
pérdida de poder, vitalidad y salud generalmente.
Las personas representadas por Neptuno en este patrón,
en sus fases negativas, son aquellas que pueden conducirlo
a hábitos debilitantes y de ese modo, disipar
su retención de propósito.
Cuando el horóscopo es principalmente pasivo
en cualidad con escasa fuente de estímulo "impulso",
este aspecto, si está poderosamente marcado,
puede indicar un individuo que se pasa la vida soñando
sin ningún propósito de realización.
Tarde o temprano, él deberá darse las
manos con la realidad y unir sus esfuerzos hasta cierto
punto, con los canales del vivir constructivo. Cuando
sus sueños se hagan añicos y su torre
de marfil se desplome, cuando aquellos que él
amó y admiró se conviertan en la fuente
máxima de sufrimiento, entonces él debe
afrontar estas experiencias con una aplicación
constructiva de Neptuno, fe, conocimiento espiritual,
amor puro y sobre todo, aprender de sus decepcionadores.
Ellos sólo reflejaron aquello que ha sido falso
en él en el pasado. Este aspecto indica una armonización
con fuerzas más elevadas, o por lo menos, fuerzas
ocultas, que en expresión negativa le trae al
nativo experiencias con el rayo astral inferior. Para
reconstruir su patrón él debe purificar
y limpiar sus "imágenes internas" por
medio de inspiraciones y sueños a la realidad
por alguna forma de trabajo o hacia la realización
de propósitos autodirigidos de lograr ideales
verdaderamente elevados.
Sol Luna: Poder
Sentimiento. Tal aspecto indica una mente subconsciente
muy impresionable y "cuadros" de sentimientos
negativos tomados en la niñez que pueden oscurecer
la conciencia de sí mismo y traer confusión
por el resto de su vida. El estudio del horóscopo
de un niño semejante le revelará a los
padres las rutas que él querrá seguir,
pero si en su excesiva incumbencia por cada instante
de su vida ellos lo impresionan con sus preocupaciones,
miedos y ansiedades, le ocasionarán un grave
daño, el de empañar su subconsciente con
los propios estados negativos de ellos asegurando la
incapacidad de "labrar su propio camino" a
medida que crece. Un niño con este aspecto debe
ser guiado constructivamente, para que haga sus propias
decisiones y nunca forzadas contra su voluntad. Esto
se aplica, por supuesto, a cosas relativamente sin importancia.
Naturalmente un niño no puede desenfrenarse,
pero esas pequeñas cosas que son de interés
personal para él no deben tocarse por las otras
para que él pueda crear, hasta cierto punto,
la propia conciencia de su pequeño mundo. Se
ha encontrado que el impacto de cierta influencia en
la niñez sobre el subconsciente del niño,
ha resultado en un conflicto interno que ha conducido
a discordia y fracaso en la vida adulta. Cuando un niño
aprende a conocer su propio poder sin influencias indebidas
o negativas sobre su subconsciente, estará mucho
más capacitado para prever, planear, crear y
realizar sus propósitos. Dicho y hecho todo,
el Sol ciertamente representa el florecimiento de la
personalidad y la habilidad y la conciencia del yo como
creador del bien, puede ser estimulada mejor, desde
el principio. Si un adulto con el Sol cuadrado o en
oposición a la Luna, consulta para la solución
de una tendencia desintegradora en su vida, haga lo
que se puede hacer para instigarlo a psicoanalizar en
alguna forma y traer a la superficie de su mente consciente
las compulsiones que pueden haber sido impresas en él
cuando era niño. El debe echarlas para arriba
y hacia afuera para limpiar sus canales hacia una expresión
de vida más constructiva.
El Sol es el centro de nuestro sistema solar, y todos
los planetas se mueven en órbitas elípticas
alrededor de esta estrella fija que parece pasar cada
día delante de la Tierra de Este a Oeste. A una
distancia de aproximadamente 150 millones de kilómetros,
el Sol parece a nuestros ojos como un pequeño
disco brillante en el firmamento, pero en realidad es
enorme, ya que tiene un diámetro de 1.39 millones
de kilómetros y así es casi 700 veces
más grande que todos los planetas juntos.
Naturalmente, el Sol fue el principal cuerpo celeste
observado por el hombre y, por lo tanto, ocupa un lugar
importantísimo en todas las mitologías.
El dios griego Apolo era la personificación del
Sol y fue adorado como la fuente de la fuerza vital,
iluminación y curación.
En la astrología el emplazamiento del Sol revela
la cualidad básica de nuestra conciencia. Es
el factor central de nuestra personalidad, del mismo
modo como el Sol es el centro de nuestra galaxia. Por
esa razón, nos identificamos tanto con el signo
solar. Si nuestro Sol está en Piscis, nos considera-mos
Piscis. Si está en Aries, pensamos que somos
Aries. No cabe duda que el Sol es muy importante para
el análisis astrológico, pero no debemos
olvidar que es un solo factor entre muchos.
Un Sol bien emplazado y aspectado otorga a su nativo
alegría, confianza y buena salud. Tiene una afinidad
natural con el signo Leo, el cual comparte muchos atributos
con el Sol.
El elemento del signo solar colorea de forma decisiva
nuestra psique, porque revela la cualidad básica
de nuestra conciencia y muestra lo que nos inspira y
motiva. También revela lo que es «real»
para nosotros y qué tipo de actividades y experiencias
nos proporcionan energía y fuerza.
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