|
La Astrología se encuentra en el cimiento de
la enseñanza iniciática, y es normal que
sea con esta ciencia que se comience a subir el primer
peldaño en la búsqueda de la Verdad, que
es el fin mismo de la Iniciación.
La ciencia de los Astros contiene todas las Claves necesarias
a la evolución.
Sin el conocimiento de las estrellas ninguna otra ciencia
puede ser poseída a fondo, y en lo referente
a las cuestiones abstractas no pueden ser tratadas seriamente
sin la documentación astrobiológica indispensable.
Todo está contenido en el Zodíaco, puesto
que es la representación de lo Infinitamente
Grande como de lo Infinitamente Pequeño; allí
se encuentran los principios naturales así como
los elementos supranormales.
La ley de los números, de los colores, o de cualquier
otra vibración, se halla en él inscrita,
y son elementos con los cuales el hombre lucha o evoluciona,
pues todo es evolutivo, desde la causa primera hasta
las múltiples manifestaciones.
De la primera hipótesis de trabajo nace el problema
astrológico para el cual ciertas aclaraciones
se hacen necesarias. La Astrología trata de los
cuerpos celestes en su naturaleza y en su movimiento:
es una Ciencia de los Mundos. Estuvo en boga en la Edad
Media con Paracelso; luego con Kepler. Fue refutada
por los racionalistas, así como la Alquimia y
las otras doctrinas ocultas. Sin embargo, no obstante
todos los obstáculos, encontró nuevos
adeptos ilustres en Napoleón y Goethe, para no
citar más que a ellos.
La opinión corriente es que ya no se cuenta
con adherentes serios. El público en general
no conoce más que la superficie de las cosas
e ignora muy a menudo que, además del montón
de charlatanes presuntuosos, hay buscadores serios que
trabajan en silencio.
No se trata aquí de hacer la apología
de la Ciencia de los Astros, pero es necesario que el
profano tenga una idea más exacta y clara de
lo que generalmente se clasifica en el ocultismo.
La Astrología se divide en dos partes bien distintas:
- La primera basada únicamente sobre las matemáticas,
puesto que se trata de establecer correctamente un esquema
del Cielo para un momento dado, precisión que
será consecutiva a las nociones de cosmografía,
pero mientras esta primera parte depende únicamente
del dominio de la Astronomía, cuando se trata
de introducir los diferentes elementos.
- La segunda parte recurre sobre todo, como la Medicina,
a una Tradición; en efecto, se trata de interpretar
los aspectos formados por los elementos en juego, significaciones
que hay que sacar según las configuraciones planetarias.
Es fácil comprender que se obtuvieron conclusiones
ciertas después de haber notado durante siglos
que los mismos fenómenos se producían
cuando se presentaban los elementos planetarios.
Sabiendo estas dos cosas, el astrólogo puede
determinar exactamente predisposiciones, posibilidades
de acontecimientos y hasta incidentes precisos. Quién
no ha sido testigo de esto? Hasta en las campiñas
lejanas los campesinos se han adueñado consciente
o inconscientemente de estas prácticas. Además
de la Luna con sus influencias generales y el Sol cuyos
rayos no pueden negarse, hay un astro que ha tomado
importancia para los incrédulos: se trata del
planeta Marte que simboliza pos sus influencias maléficas
el Dios de la Guerra...
Marte es siempre un factor de desorden cósmico
y en cada clima guerrero encontramos su presencia: en
la tarde de Waterloo Napoleón comprendió
su pérdida; también por su movimiento
se predijo la gran tormenta de 1914 y para las personas
que no recuerdan ciertas tardes de tinte cobrizo en
1939, las efemérides astronómicas están
siempre a su disposición.
Marte que evolucionaba al principio de aquel año
a unos 150 millones de kilómetros de la tierra,
bruscamente hizo una incursión en la espira solar,
trayectoria que los acerca a nuestro planeta al punto
de precipitarse sobre nosotros a toda velocidad, hasta
estar a 58 millones de kilómetros; paso delante
de nosotros transversalmente y el 29 de Agosto su retrogradación
había terminado, acabado su circulo, después
se aleja y su incursión habrá durado así
casi ocho meses. Es de suponerse que el estado estacionario
de las operaciones militares duró aproximadamente
el mismo tiempo, desde la declaración de la guerra
hasta la violación de los territorios aliados
en Bélgica en Mayo de 1940.
En resumen: si se les reconoce propiedades a ciertos
planetas, no hay razón en no admitirlo para todos
y que sus influencias sean aceptadas para los acontecimientos
o para las colectividades, como para los casos particulares.
Es un hecho que la Astrología ha perdido un
valor ante nuestros ojos materialistas, cuando en otros
tiempos formaba parte del programa de estudios con las
matemáticas y la filosofía, pero hay que
reconocer que la Ciencia la ha vuelto a encontrar y
reconocido varias veces oficialmente. Es cierto igualmente
que sustituyendo el término medioeval de Astrología,
muchos cientistas se basan sobre los datos astrales
para estudiar meteorología, sismología,
magnetismo y cualquier otra Astrología física.
Aún llegan a rebasar el dominio físico
para abordar los influjos Psico-fisiológicos
de donde proviene la Astrología médica
y aún los influjos psíquicos de donde
proviene la Astrología judiciaria. Naturalmente
hay que diferenciar al charlatán del científico;
la Astrología no se reduce a los doce signos
del Zodíaco y si hasta cierto punto es verdad
que algunas generalidades son válidas para los
individuos nacidos en un mismo signo, hay aún
que examinar todos los otros elementos sensibles de
un tema, antes de poder emitir un fallo, y esto no significa
poco.
Si embargo, existen los gemelos, nos diréis,
que no tienen siempre la misma vida y a veces tienen
hasta caracteres diferentes... De acuerdo, pero la diferencia
de los momentos de su nacimiento es suficiente para
formar configuraciones que ya no están en paralelo
con los dos Temas. Sin embargo, los mismos hechos se
registran frecuentemente y todo el mundo conoce efectos
similares sucedidos a gemelos por sus similitudes psicológicas.
Baumé (en los Anales Médico-Psicológicos,
1863) cuenta que dos gemelos: Francisco y Martín,
de 50 años de edad, trabajaban juntos en el ferrocarril
de Quimper en Bretaña; Francisco moraba en Quimper
y en cuanto a Martín, que ya había tenido
dos veces accesos de alienación, vivía
a dos leguas de allí, en Saint Lorette, con su
mujer y dos hijos.
El 15 de Enero, la caja en la cual depositaban sus
efectos fue robada. Los dos tuvieron en el mismo momento,
a las tres de la mañana, una violenta pesadilla
durante la cual gritaban: "ya cogí al ladrón,
pero ha herido a mi hermano"... Los dos estaban
muy agitados, según se contó después.
Martín cogió a su hijo declarando que
era el ladrón y lo quería ahorcar; luego
se quejó de un violento dolor de cabeza y después
corrió hacia el río para tirarse, pero
su hijo lo sujetó impidiéndole hacerlo.
Los agentes lo llevaron al asilo y murió a las
tres horas. Francisco, al fin calmado en la mañana,
tuvo que emplear su tiempo buscando al ladrón,
pero de repente corrió hacia el río en
el mismo lugar donde Martín había intentado
ahogarse, y se tiró...
Hay que abandonar la teoría sobre la unidad
en la substancias biológicas, cuando ya se trata
puramente de efectos cósmicos, como en el caso
siguiente: repentinamente a un hombre le dan dolores
de cabeza tan fuertes que cree desvanecerse; al día
siguiente le notifican que su hermano gemelo, que residía
en otro lugar, se hirió gravemente la cabeza
al caerse de un caballo.
Otro caso es el de un trabajador en madera: Vermeille,
domiciliado cerca de La Chaux de Fonds, a quien durante
un paseo le da un ataque de apoplejía y sucumbe.
El mismo día a la misma hora, su hermano gemelo,
que reside en otra aldea, tiene el mismo destino.
Un poco antes de la guerra, los periódicos italianos
se ocuparon del caso de tres hermanos: Los Bartini,
cuya semejanza en sus caracteres y existencia había
sido ya objeto de estudios metódicos. Pero es
en el género de su muerte donde se llegó
al punto culminante de este paralelismo. El primero
de los hermanos es atropellado por un carro en Roma,
y muere una hora después. El segundo hermano,
sin tener conocimiento del accidente, muere en una crisis
cardiaca; en la tarde toca el turno al tercer hermano,
que muere también de una enfermedad cardíaca.
El problema es aún más inquietante cuando
se trata de personas no-consanguíneas, nacidas
en la misma fecha, pero sin tener ningún parentesco
y que pueden llamarse gemelos astrológicos.
GEMELOS ASTROLÓGICOS
Paul Choisnard y Eude Picard, niños gemelos ante
las estrellas, nacidos ambos el 13 de Febrero de 1867
con algunas horas de intervalo en pequeñas ciudades
de provincia, fueron alumnos de la Escuela Politécnica
de París para ser oficiales superiores del ejército.
A una edad relativamente temprana se interesaron uno
y otro en una materia, entonces poco conocida en Francia,
la Astrología, que trataron de aprender con espíritu
científico. Aunque originarios de regiones bastante
diferentes fueron más tarde miembros de un mismo
círculo de estudios: la Sociedad Paleosófica.
Murieron a la edad de 63 y 67 años, respectivamente.
Otro ejemplo es el de Eduardo Bühle, nacido en
Leipzig el 1º. de Agosto de 1875; muy joven se
significa como compositor, pero una muerte precoz lo
separó a fines de 1913, de una carrera llena
de porvenir, a la edad de 38 años. El 15 del
mismo Agosto de 1875 nació en Londres Samuel
Coleridge, que desde muy joven volvióse un violinista
de fama y fue arrancado a una carrera que se anunciaba
brillante en el otoño de 1912, a los 37 años,
o sea 14 meses antes que su hermano gemelo ante los
astros.
Citemos este ejemplo contemporáneo: el 12 de
enero de 1893 nacieron en dos regiones diametralmente
opuestas de Alemania dos hombres: uno del tipo extrovertido,
desalmado; el otro introvertido, temerario en sus ideas,
pero sobrio hasta el ascetismo. A pesar de esas diferencias
marcadas de temperamento, esos dos hombres fueron atraídos
por el mismo ideal patriótico, predicado y defendido
por su mismo pequeño partido político,
del cual en 1929, todavía se predecía
la desaparición inminente; lo que no impidió
que el 30 de enero de 1933 ese mismo partido subiera
al poder, y con él los dos hombres del 12 de
Enero llegaron a ser, no unos simples funcionarios sino
ministros del Reich; se trata de Hermann Goering Mariscal
y Ministro de Defensa, y de Alfred Rosenberg, autor
de Mitos del Siglo XX y Ministro de Educación.
Muy conocido es ahora el desarrollo similar de sus destinos.
Krafft, el célebre sociólogo en su Tratado
de Astrobiología, concluye: "Los principios
de la Astrología tradicional (el hecho de la
influencia astral, la subdivisión de la eclíptica,
las propiedades individuales de los factores móviles,
los aspectos, etc.), se han mostrado de una precisión
maravillosa. Si algunas diferencias de fechas son posibles,
los hechos quedan auténticamente homogéneos".
K. E. Krafft era en 1929 colaborador en Suiza de una
sociedad cosmobiológica en donde conoció
a cierto señor Von Bressendorf, que acababa de
editar Orígenes de los símbolos planetarios.
Esa publicación le interesaba en el más
alto grado, pues trataba en gran parte de los mismos
asuntos que le preocupaban. En el otoño de 1934,
los dos hombres se conocieron mejor y Von Bressendorf
hablaba de sus manuscritos entre los cuales una Historia
de la civilización a la luz de los ciclos cósmicos
parecía tomar lugar capital.
Esto interesaba tanto más a Krafft, porque desde
1933 había emprendido investigaciones similares.
La semejanza en sus preocupaciones parecía aún
más sorprendente por el hecho de que se trataba
de un asunto poco común y que no tenía
gran cantidad de aficionados. Informándose mutuamente
de la fecha de nacimiento de cada uno comprobaron que
Otto Bressendorf había nacido en Munich, GM64
[ May 07 1900, 00:15 TZ:-1,00. Lon:11° 34' E, Lat:48°
08' N], y K. E. Krafft, GM64 [ May 10 1900, 12:45 TZ:-1,00.
Lon:07° 35' E, Lat:47° 33 N (Basilea); de alguna
manera hermanos gemelos ante los astros. Desde ese momento
comprobaron las mismas "acrobacias mentales".
Pero el paralelismo no se queda allí. En 1919
Von Bressendorf había perdido de una manera trágica
a su hermana de 17 años; en abril de 1919 la
hermana de Krafft, de 17 años y medio murió
a causa de influenza. Poco después Von Bressendorf
había comenzado su actividad literaria, apenas
unos meses antes de la aparición del primer artículo
firmado por K. E. Krafft.
En 1933 Von Bressendorf perdió su fortuna a
consecuencia de malas finanzas y de la crisis. En 1933
Krafft perdió a consecuencias de tomar precauciones
contra un peligroso supuesto, los 4/5 de su haber.
A principio de 1936, estando en Commugny, villa de
Suiza, Krafft se sintió invadido por una extrema
laxitud, y una depresión profunda; no había
ningún motivo exterior como él mismo lo
escribía: "me sentía incapaz de reaccionar
contra un oscurecimiento y una postración internas,
prolongándose varias horas, y que desaparecieron
de la misma manera como habían venido".
Dos semanas más tarde Krafft recibió de
la ciudad de Augsburgo una carta que participaba la
muerte de Otto Von Bressendorf, y agregaba: "esta
vez las aguas no lo devolvieron". Se había
suicidado el mismo día que Krafft había
estado afectado sin razón plausible por una gran
depresión. Podemos imaginar la lúgubre
impresión que él debió sentir por
esa desaparición de su gemelo.
Muy interesados por las obras de Krafft proyectábamos
en 1945 entrar en relación con él, pero
se supo que había muerto en el campo alemán
de concentración de Buchenwald. Los años
de diferencia entre estas dos muertes se explican muy
bien por los 687 días del ciclo del planeta Marte
en relación con los tres días de diferencia
en el nacimiento, y como consecuencia de la diferencia
de posición del planeta Marte en los dos horóscopos.
En cuanto a la causa de la muerte, el simbolismo nos
lo explica con un simple vistazo al mapa astrológico.
En el primer caso (Von Bressendorf), Marte en la 3ª.
Casa.
En el segundo caso (K. E. Krafft), Marte ha pasado ya
a la 9ª Casa y el significado es: grave accidente
lejos, muerte en país extranjero.
De todas maneras, el ejemplo expuesto habrá
mostrado cómo la comparación de las vidas
de dos personas bajo constelaciones similares, se presta
a estudios detallados que pueden darnos respuestas sobre
preguntas difíciles de dilucidar, preguntas tan
profundas que no pueden resolverse solamente por las
estadísticas.
Los hombres han tenido mucha confianza en sus métodos;
pero, desgraciadamente los perdieron de vista en la
época racionalista, desvinculándose de
todas las vías grandiosas de la Tradición.
Seamos pues lógicos y aceptemos lo que esos métodos
profundos ofrecen hoy.
Ya Francis Bacon dijo: "Un poco de filosofía
nos aleja de Dios; un poco más nos regresa a
Él". Pasa lo mismo en lo que se refiere
al desarrollo mental del hombre y al de la ciencia en
su estado embrionario: nos alejan de la verdad, pero
a medida que se perfeccionan nos conducen a su encuentro.
Esperamos que el conocimiento positivo de las correlaciones
entre los fenómenos y las manifestaciones de
la vida, entre el Universo y el Hombre, tornarán
la mentalidad occidental susceptible de comprender cierta
realidad metafísica cuya existencia ninguna ciencia
sabría nunca demostrar, pero sin la cual nada
podría ser, ni llegar a ser.
La bóveda celeste contiene todo el destino de
la Humanidad. Basta con poder leer ese poema maravilloso.
Desde la antigüedad, la Ciencia de los Astros ha
demostrado sus pruebas y no hay filosofías herméticas,
sectas y religiones, que no tengan base sobre símbolos
planetarios.
¿Hay alguna enseñanza más bella
que la del Zodíaco, el único libro que
el hombre no puede destruir?.
Acabamos de ver la necesidad de conocer el movimiento
de los astros: es evidente que el Tema celeste en una
fecha determinada esquematiza una "instantánea"
del estado del Cielo, y si esta disposición instantánea
desencadena algún acontecimiento, lo cual es
la tesis misma de la Astrología, este se desarrollará
en un tiempo más o menos largo, durante el cual
los astros continuarán dando vueltas, acompañando,
en cierto modo, el acontecimiento desatado por su aspecto
inicial. Por eso un Tema debe necesariamente proveer
no solamente la disposición de los astros, sino
también su velocidad su marcha en el momento
considerado. Por consiguiente, ante todo hay que adquirir
algunas nociones elementales sobre los movimientos planetarios.
En el caso de los luminares (Sol y Luna), por ejemplo,
las disonancias duran dos veces más que sus armonías:
es la razón profunda de ese hecho bien conocido
de que la vida presenta más desagrado que satisfacciones,
más disturbios que euforias y que poco a poco
la máquina fisiológica se destruye; La
Muerte acaba siempre triunfando sobre la Vida. La Naturaleza,
esta fuerza fatal que dirige todo lo que se puede percibir,
desde la brizna de hierba hasta el Sol, es la misteriosa
potencia contra la que el hombre está en lucha
continuamente.
Si abordamos el problema astrológico tan largamente,
es para significar toda su importancia que es, por lo
demás, muy comprensible. Naturalmente, no se
trata de la Astrología profana, tal como la mayoría
de la gente la concibe, sino de la Astrología
ESOTÉRICA, es decir, del sentido profundo que
existe en el seno de esta Ciencia; estamos lejos de
la cuestión "horóscopo" lo cual
se menciona tan pronto como se habla de astros...
Es por esto que, en los medios científicos
se emplea un nuevo vocablo para definir la Antigua Ciencia
de los Sabios; el término un poco anticuado de
astrología ha cedido su lugar al de COSMOBIOLOGÍA.
El Misterio del Zodíaco es profundo, pero su
enseñanza es importantísima. Es la base
de la INICIACIÓN. Por lo demás, es menester
entender sobre la denominación empleada muy a
menudo erróneamente: "estar iniciado"(sin
mayúscula) que define a la persona que acaba
de adquirir cualquier conocimiento, tan válido
para la mecánica, como para la música,
etc. Se puede estar iniciando, por ejemplo, en física
y esto no implica sabiduría ni un alto grado
de elevación espiritual. Hay, aún, el
pseudo-iniciado, que con el aplomo de algunos conocimientos,
al tanto de ciertos arcanos se erige en Maestro, usando
sus poderes, reales o imaginarios con un fin de dominación,
de interés o de orgullo.
El verdadero INICIADO es el que ha tiempo se inclina
hacia los problemas más simples de la vida, meditando
sobre las pequeñeces como sobre las grandezas,
y ha comprendido, al fin, que todo en la materia no
es más que ilusión, y que solamente el
espíritu puede evolucionar. Por su vida de búsqueda
y de humildad, merece el título de Justo. Habiéndose
inclinado hacia las cuestiones más abstractas,
ha comprendido el sentido de ellas. Las manifestaciones
de las religiones, las concepciones, no tienen para
él más que un valor documental: las Grandes
VERDADES son inmutables, y habiendo alcanzado los arcanos
mayores, se encuentra en posesión de poderes
de los cuales no abusa y los emplea, a lo sumo, para
alivio de su prójimo; alivio que se traduce en
enseñanza, en luces que ofrece, gérmenes
que deposita en el cerebro de los que dudan; a los que
sufren, tanto espiritual como físicamente, aporta,
en fin, un remedio eficaz sin esperanza de beneficios,
de interés cualquiera. Es un MAESTRO gracias
a sus conocimientos del esoterismo, gracias a su saber
del cual no se enorgullece; es un Justo por su vida
de ejemplo, de humildad, de fraternidad. Es el INICIADO
tal como se ha de concebir, y el único que tiene
un valor en la escala de la elevación.
Sigue>>
|