Astro-Campus
.
.        
.

Astro-Campus    Web             Búsquedas en Astro-Campus o en la Web ofrecidas por FreeFind

Autor:
Bruno y Louise Huber
Todos los artículos de este autor
.Psicología astrológica
.Huellas en la arena del ...
.La prog. del P. de la Edad
.Años flacos o cuando...
.Fuente
.Listado de artículos
.Listado de autores
.General
.Cosmobiología
.Astrología Esotérica
.Astropsicología
.Astrología Electiva
.Astrología Kármica
.Astrología Mundana
.Astrología Horaria
.Planetas
.Nuevos Planetas
.Signos
.Ejes, asteroides y otros
.Casas
.Aspectos y configuraciones
.Técnicas
.Aforismos
.Astrología de otras culturas
.Grados y decanatos
.Astrología Médica
.Astrología y arte
.Cuentos
.Miscelánea
.Primeros pasos
."No sólo de astro..."


LA PROGRESIÓN DEL PUNTO DE LA EDAD (I)

Breve resumen de los libros "El Reloj de la Vida", vol. 1 y 2 de Bruno y Louise Huber, editado en el Manual del alumno IV de los cursos a distancia de la Escuela Española Huber

Utilizar la carta natal como un reloj de la vida puede resultarnos útil para ayudar a identificar los puntos importantes de crecimiento psicológico, tanto del pasado, como del presente, e incluso del futuro. A pesar de que existen momentos de la vida en que vivimos etapas más fluidas que otras, cada ciclo es un paso potencial en el camino de la individualización. Comentar sobre cada uno de estos puntos puede ser útil en una situación de consulta, al igual que tener conocimiento de la fase psicológica actual en la que nos encontramos.

La Progresión de la Edad
El concepto de la Progresión de la Edad y su aplicación al horóscopo es simple y profundo a la vez ya que es una parte vital de cualquier análisis astrológico y/o sesión de consulta. La Astrología tradicional estableció un enlace entre el movimiento de los planetas y la vida del individuo a través del método del "día por año", conocido como progresiones Secundarias. Sin embargo, el enfoque Huber difiere en cuanto a que consideramos que hay que dar prioridad a la Progresión de la Edad refiriéndonos al horóscopo natal y a lo que en él se refleja simbólicamente.

En algunos círculos astrológicos existe una tendencia a percibir relaciones directas entre los planetas en progresión o tránsito del horóscopo, y los acontecimientos específicos de la vida cotidiana de un individuo. En casos extremos, puede que la persona no se atreva a salir de casa sin haber consultado antes las efemérides para comprobar los tránsitos del día. Esta persona no consigue reconocer la compleja e intrincada relación entre los acontecimientos internos y externos. No obstante, de la misma manera que el microcosmos es el reflejo del macrocosmos como se describe en la ley universal de “tal como es arriba, es abajo”, podemos igualmente considerar que “tal como es adentro, es afuera”.

Según la propuesta de Huber, el horóscopo individual se considera como un reflejo de nuestra estructura psicológica interna, que con el paso del tiempo, es posible variar a través de nuestras experiencias y percepción del mundo. Utilizando la Progresión de la Edad y aunque sea posible describir algunas cualidades que irán asociadas a una manifestación externa como acontecimiento en un momento determinado de nuestras vidas, no podemos afirmar por ello que tenga lugar un evento concreto, ni temer ninguna catástrofe que se involucre con circunstancias externas.

Puesto que el horóscopo no refleja una estructura psicológica exterior, puede que la percepción simplemente se de a nivel interno, sin que aparezca ningún acontecimiento externo específico. Al ir contra todas estas bases, el hecho de entrar en el área de predicción de acontecimientos al que la gente está acostumbrada puede resultar extremadamente engañoso.

El reloj de la vida: La relación del hombre con los números cósmicos 6 y 72
La Progresión de la Edad, utilizando el método Huber implica considerar al horóscopo simbólicamente como un reloj en el tiempo, donde las horas están marcadas por las cúspides de las casas. El Ascendente es el punto en el que empieza el tiempo para la persona, y la aguja se mueve a través de las casas en sentido contrario a como lo haría un reloj. Cada casa representa un período de vida de seis años. A la edad de 72 años llegamos de nuevo a nuestro lugar de nacimiento y entramos en otra espiral.

Puede surgir la pregunta de por qué escogemos la edad de 72 años para el ciclo completo. De forma breve y sintética podemos considerar que éste es el número clave al que se ha llegado empíricamente, por diferentes razones. El número 72 es múltiplo de 6, y al tratarse del círculo de 360º cualquiera que sea el sistema de división empleado, es posible dividirlo por este número en partes iguales. No hubiera sido viable utilizar los números 7 y 84.

Simbólicamente, 72 años pueden concebirse como un "Día Cósmico" al compararse con el gran Año Cósmico de 25.920 años. Como punto de interés podemos señalar que si dividimos este número por 12 (el número de signos), llegamos al Mes Cósmico de 2.160, y si lo volvemos a dividir por 30 (grados de un signo), el resultado es 72. Por tanto, si dividimos 25.920 por 72, llegamos a 360, es decir, el número de grados que tiene un círculo. El número 72 también se encuentra en otras áreas, incluyendo el tiempo que tarda la precesión del equinoccio en moverse un grado por año a través del zodíaco.

También se aproxima al tiempo bíblico de la vida del hombre: setenta años. Gracias a todo ello, es posible percibir una relación entre el hombre y el universo, en el que habita. Para Pitágoras, el número 6 significaba el mundo, que fue representado en forma de círculo. Así que el número seis está relacionado con el círculo, el horóscopo, y el número 72 (72:6=12).

Sistemas de casas en la progresión de la edad (PE)
Aunque se puede demostrar que numéricamente existe una relación entre el hombre y el universo, los Huber dispusieron muchos años de investigación para aplicar estos números significativamente al horóscopo con una base específica de tiempo. Quizás el factor que requirió una investigación más detallada fue toda el área del sistema de casas. Se planteaban tres sistemas diferentes: Campanus, Plácidus y Koch.

El tamaño de las diferentes casas de Koch puede presentar ciertas variaciones claramente marcadas tanto dentro de una carta como al comparar con otras. A veces, un mismo signo puede extenderse por tres casas. En otras ocasiones, como cuando el tamaño de la casa es grande, puede que hayan tres signos zodiacales en el espacio de una casa. Después de un estudio exhaustivo acerca del sistema de casas, todas las cartas Huber se han realizado utilizando el método de Koch.

Cualquiera que sea el tamaño de las casas, el tiempo que tarda el Punto de la Edad en atravesar desde la cúspide de la casa hasta el final de la misma, es de un periodo constante de seis años.

Cálculo del punto de reposo (PR) y el punto de equilibrio (PI) de las casas
En el capítulo 2 de El Reloj de la Vida se dan instrucciones sobre cómo calcular dónde caen el Punto de Reposo y el Punto Invertido (al que en estas lecciones nos referiremos como Punto de Equilibrio) en cada una de las casas. Se dan unas tablas que permiten calcular la posición exacta de estos puntos una vez encontrado el tamaño de una casa. Tanto en El Reloj de la Vida como en Las doce casas Astrológicas (páginas 147-149), se da información detallada que permite al estudiante la realización de dichos cálculos, de forma que no es necesario seguir desarrollando aquí el tema.

Cálculo de la posición del punto de la edad
Además de calcular el Punto de Reposo y el Punto de Equilibrio de las casas, será necesario identificar exactamente dónde se encuentra el Punto de la Edad en la carta, para un momento determinado. Los cálculos son sencillos y se encuentran de nuevo en el libro de los Huber El Reloj de la Vida.

Al tratar con detalle una carta, puede resultar útil incluir todas las señales de la edad o “age markers” (señales que incluimos en la carta natal como significadoras de acontecimientos, eventos u otras indicaciones que creamos oportunas) en una o varias casas. Allí donde puedan localizarse planetas en una casa, o donde haya un cambio de signo, estas señales pueden ayudar a clarificar la naturaleza y el paso en el tiempo de experiencias o acontecimientos particulares.

La curva de intensidad de las casas
A medida que el Punto de la Edad se mueve a través de una casa, nos encontramos con otra importante característica de la Progresión de la Edad. Dentro de cada casa hay un foco sobre un tema en particular, pero con el movimiento del Punto de la Edad a través de la casa, la expresión de ese tema varía en intensidad. De la misma manera que podemos observar ritmos y ciclos en el mundo de la naturaleza, también podemos encontrar modelos cíclicos de energía observando el movimiento del Punto de la Edad. Los dos polos o extremos entre los que esta energía se mueve son la cúspide y el Punto de Reposo de la casa.

En la mayoría de fuentes astrológicas ha existido señales y zonas de alta intensidad asociadas con los cuatro ángulos principales de la carta natal: el AC, DC, MC e IC. Se ha demostrado que estas áreas de máxima energía afectan especialmente a los planetas que están en relación o cerca de estos ángulos. De forma similar, cuando el Punto de la Edad viaja por estos ángulos, hay una intensidad focal en el tema de esta casa, por lo tanto no sólo es aplicable a los cuatro ángulos principales, sino que también se vivencia a través del movimiento del Punto de la Edad por encima de la cúspide de cada casa.

El período de alta intensidad empieza cuando el Punto de la Edad se mueve a la altura del Punto de Reposo de la casa anterior. Hay un momento de convergencia creciente que alcanza su punto máximo cuando el Punto de la Edad pasa por la cúspide de la casa, y luego va disminuyendo a medida que el Punto de la Edad se dirige al Punto de Reposo siguiente.

Puede que el estudiante se esté preguntando qué es exactamente lo que aumenta y disminuye en intensidad, con el movimiento del Punto de la Edad. Pues bien, las cúspides de las casas son zonas de gran actividad, y es ahí donde las energías se acumulan con más fuerza y son intensamente dirigidas hacia el exterior, hacia el medio ambiente. De esta forma, a medida que el Punto de la Edad pasa por cada cúspide, nos encontramos que nuestras energías se dedican más activamente al trabajo externo asociado al tema de esa casa.

De forma similar, un planeta que esté situado cerca de la cúspide de una casa es capaz de expresar sus energías hacia el mundo exterior de forma efectiva, especialmente en relación con las actividades asociadas a esa casa.

El punto de reposo (PR)
Los Puntos de Reposo se encuentran en el centro del espectro. Es este el momento de nuestra vida, en el que la energía que disponemos para expresar hacia el exterior es baja y poco expresiva. A veces, cuando el PE pasa por un PR, o algún planeta en tránsito conjunta con el PR podemos sentirnos débiles o deprimidos, o quizás notemos que dentro de nosotros está sucediendo algo inexplicable. Se trata de un período de contracción de la actividad externa en el que se nos pide que dispongamos la energía del tema de esta casa para valorar internamente. También puede ser un punto de crisis en nuestra conciencia, si nos resistimos al cambio que la vida impone.

El Punto de Reposo de una casa es el indicador que señala el momento y el tema (casa) en el que debemos empezar a movernos para atender la etapa siguiente de nuestra vida. En realidad es una situación que comporta desconcierto porque una parte de nosotros siente temor a lo desconocido, puesto que el Punto de Reposo conlleva una energía distinta actuando sobre nosotros, y puede que haya resistencia respecto a una fuerza superior que nos está llamando. Pero justamente éste es el punto que disponemos como canal para que nuestro Yo interno se desarrolle, donde los planetas son herramientas que utilizamos para penetrar en el reino interior.

En el Punto de Reposo, la cualidad eterna del Yo que reside en el centro, se extiende hacia nosotros desde el círculo de nuestra carta. No podemos parar del todo el trabajo exterior, pero sí es un momento en el que se puede realizar un trabajo de colaboración con el alma. Puede que se trate de un período de "vuelta a casa" pues el alma siempre nos está esperando. El Punto de Reposo es una oportunidad muy valiosa para volver a prestar atención al Yo interno y situarnos en el centro. Es el principio de una nueva motivación, y la energía que la vida nos ofrece para entrar en un nuevo ciclo.

El Punto de Reposo de cada casa se alcanza tres años, ocho meses y quince días después de la cúspide en la casa. La medición utilizada para calcular el Punto de Reposo se conoce como la División Aúrea, y en términos de proporción está a 0,618034 deducida del tamaño de la casa: Es poco menos de las dos terceras partes del camino a través de la casa.

El punto de equilibrio (PI)
El Punto de Equilibrio no se identifica con tanta facilidad como, por ejemplo, la cúspide de la casa o el Punto de Reposo. Mientras que estos dos últimos puntos se encuentran en ambos extremos del movimiento de energía, el Punto de Equilibrio está allí donde estos dos extremos se mantienen en equilibrio. Así, no existe ni la contracción de la actividad externa que se encuentra en el Punto de Reposo, ni la expresión intensa que se encuentra en la cúspide, con el riesgo de que la expresión esté más allá del control de la persona.

En el Punto de Equilibrio, los dos extremos se mantienen en equilibrio, de forma que puede existir una expresión controlada de las energías. De esta manera, aquí las energías pueden concentrarse productiva e inteligentemente. Los proyectos empezados en un Punto de Equilibrio de la vida pueden ser de larga duración si se han emprendido con cuidado y reflexión.

El Punto de Equilibrio también está a 0,618034 en el interior de la casa, pero se mide desde el final de la casa hacia atrás. En términos de tiempo, alcanzamos el Punto de Equilibrio a los dos años, tres meses y quince días, atención: después de cruzar la cúspide de la casa.

El movimiento del punto de la edad a través de las casas
En el interior de cada casa pueden distinguirse tres áreas distintas: desde la cúspide de la casa hasta el Punto de Equilibrio, desde el Punto de Equilibrio hasta el Punto de Reposo, y desde el Punto de Reposo hasta la siguiente cúspide de casa.

Cada una de estas áreas está asociada con una de las tres Cruces. De esta forma, el período que va desde la cúspide hasta el Punto de Equilibrio pertenece a la Cruz cardinal, y la cualidad del impulso hacia el exterior se hace mucho más evidente durante esta fase. El período desde el Punto de Equilibrio hasta el Punto de Reposo es de consolidación, y está relacionado con la Cruz fija. El período que va desde el Punto de Reposo hasta la siguiente cúspide de casa es un período de cambio asociado con la Cruz mutable.

Hemos visto el aumento y la disminución de la energía de cada casa con el movimiento del Punto de la Edad. Al observar los procesos tanto en nosotros como en el mundo exterior, podemos detectar tres fases de desarrollo. En la primera fase se concibe una idea, que va seguida por el impulso hacia la acción, y posteriormente, la idea y la acción llevan a la creación de unas formas. Pero el proceso no se detiene en este momento pues surge la segunda fase de reflexión en la que contemplamos las formas que hemos creado y vemos maneras de mejorarlas, modificarlas o alterarlas por completo.

Posteriormente entramos en la fase de recapitulación y síntesis del proceso a través del pensamiento, sabiendo analizar las formas que hemos construido. Hay que tener en cuenta que si nos quedamos en la fase de las formas, corremos el peligro de que aquello que se ha creado, se convierta en algo fijo y cristalizado.

Podemos observar este triple proceso de desarrollo en nosotros mismos a medida que vamos moviéndonos a través de las doce casas de la carta natal. En todas las casas tiene lugar un proceso de creación, y también existe la tentación de mantener lo que hemos creado en algún tipo de forma fija. Esta crisis llega en el Punto de Reposo de cada casa, y va seguida por la cualidad mutable del último tercio de la casa que disolverá las formas exteriores para llevarnos hacia una nueva creación.

El PE pasando por cada casa
Los temas de cada una de las doce casas y de las tres divisiones diferentes de cada casa se describen en El Reloj de la Vida, vol. 1, capítulo 6. El estudiante debería observar que en el sistema de la Progresión de la Edad se utilizan casas dinámicas. Esto significa que el tema de una casa empieza en el Punto de Reposo de la casa anterior y continúa hasta el Punto de Reposo de la casa en cuestión. Haremos aquí una breve introducción al tema de cada casa, pero para mayor información consulten en El Reloj de la Vida vol 1 y 2.

En la casa I encontramos un despertar gradual del "Yo" personal. Inicialmente, el niño adquiere un sentido de sí mismo y de su madre, como una sola unidad frente al resto del mundo. Esto va cambiando a medida que el niño se hace cada vez más consciente de su propio sentido de identidad, desligándose de la madre, especialmente en el período que va de los 3 a los 4 años de edad (fase testaruda).

En la casa II, el niño empieza a crear su propio espacio vital y muestra un comportamiento posesivo respecto a lo que considera como suyo. Esta actitud egocéntrica y necesaria, puede ocasionar diversos traumas o problemas si más adelante se mantiene la misma pauta. En esta casa el niño teme perder algo y puede que cree bloqueos o mecanismos de defensa a su alrededor, que con el tiempo, se convierten en formas cristalizadas.

En la casa III, el adolescente entra en la esfera del aprendizaje y de la educación. Se comunica e interelaciona con muchachos de la misma edad tomando su propio círculo de amistades, y establece una estrecha relación con compañeros de grupo. Durante este período pueden experimentarse las primeras relaciones amistosas y amorosas, buscando compartir ideas afines.

En la casa IV, el joven cruza el eje del IC/MC, el Eje de Individualización. Por primera vez entra en el lado del "Tú" de la carta. Sale del seno familiar hacia un mundo exterior en el que es posible entrar en conflicto con sus padres. Así como la casa I está relacionada con el desarrollo del sentido del "Yo", la siguiente casa cardinal (la IV) está relacionada con la independencia del hogar paterno y lazos familiares, para empezar a sentirse un individuo capaz de andar su propio camino.

La casa V corresponde a un período relacionado con el amor, la creatividad y la autoexploración. Puesto que se trata de una casa fija, hay deseos de vivir una atmósfera íntima o privada, y en esta etapa la persona no quiere ningún tipo de interferencia procedente de terceros. Defenderá sus derechos con autofirmación, y al mismo tiempo será activo y dominante en sus relaciones para conseguir la estima de los demás y la valoración de sí mismo.

En la casa VI se da relevancia al trabajo y a la existencia. El valor más superior de Virgo está relacionado con el servicio, y durante este tiempo, el adulto considera importante la profesión que le satisface desde un punto de vista interior. Si en esa etapa se ignoran las sugerencias del Yo superior, de ello puede derivarse cierto grado de dolor o sufrimiento, del que algunas personas intentan escapar enfocando hacia el área de comportamiento de la casa XII, como refugio.

En la casa VII, el individuo vuelve a cruzar un ángulo mayor (el DC) y entra en el hemisferio consciente de la carta. Hay una visión distinta del "Yo", antes desde el AC y ahora desde su opuesto, lo que produce que algunas personas se confronten con el hecho de verse realmente tal como son. Si el "Yo" se ha ido construyendo correctamente, se sentirá feliz y podrá compartir su integridad con los demás sin depender de ellos. Si existe un problema personal con el que no quiere enfrentarse y lo proyecta hacia el "Tú", empieza la lucha. El compañero o la pareja reacciona, creando dificultades de asociación durante esta fase. La casa VII está relacionada con Libra y la búsqueda del equilibrio, por lo tanto, cualquier cosa que haga le será devuelta inmediatamente. De esta forma, recibiremos tanto lo bueno como lo malo, en respuesta a nuestra propia actitud, sin embargo, el equilibrio sólo se alcanzará compartiendo con los demás. Durante este período pueden tomarse decisiones que afectarán durante el resto de la vida, constituyendo momentos cruciales en los que se nos ofrecen oportunidades para llegar a tener nuestra propia identidad.

La casa VIII es un período de transformación donde se pone en tela de juicio muchos de los valores de la primera mitad de la vida. A menudo nos referimos a este período como la "crisis de media vida" (crisis de los cuarenta). Nuestros hijos son cada día más independientes y las energías intelectuales y espirituales del adulto están dispuestas para otras actividades. El período que se encuentra alrededor del Punto de Reposo de la casa VIII también es el Punto de Reposo de toda la vida, de forma que no es sorprendente encontrar que la gente experimenta esta etapa como una crisis, y como un tiempo de transformación o renacimiento.

Con el paso a la casa IX y sus asociaciones con Sagitario, Júpiter y la sabiduría, hay un desarrollo de la propia filosofía de la vida. La suma de las experiencias de la persona será su Weltanschauung (enfoque de vida). En esta casa existe una relación con lo que Assagioli describió como el supraconsciente. Desde esta elevada posición de la carta y si el individuo ha desarrollado la discriminación y el juicio, puede ser capaz de aconsejar a otros. Por otra parte, si una persona no ha encontrado una razón de vivir, es posible que desencadene una crisis importante alrededor del Punto de Reposo de esta casa.

Cuando el individuo penetra en la casa X, alcanza el punto más elevado de la carta (MC). Puede ser un período de autorrealización y satisfacción. Es como la semilla que germina en el IC y crece en el DC para florecer en el MC, subiendo por el Eje de Individualización. En el reloj de la vida, la casa X representa "el momento de la verdad". Aquéllos cuya posición o éxito no se basa en un paralelismo con su ser interior, sino que más bien la reciben de otros, notarán cómo el inconsciente colectivo opera desde la casa IV con una profunda conmoción del fondo de su propio ser. Saturno en la casa X puede ocasionar una crisis de este tipo. Hitler tenía a Saturno en esta posición y el suicidio tuvo lugar exactamente cuando el Punto de la Edad transitaba su Saturno. Debe dejarse claro que todas la personas que tengan a Saturno en la casa X no van a suicidarse cuando el Punto de la Edad alcance este planeta. No obstante, Saturno conlleva aquí algún tipo de crisis relacionada con el poder personal y la ambición. Para una descripción más completa de esta posición de Saturno, el lector deberá remitirse al libro de Liz Green titulado Saturno, páginas 59-66.

En la casa XI, el individuo deja atrás el tema del crecimiento a lo largo del Eje de Individualización de la casa X y vuelve a pasar al Eje de Relaciones. Esta es la casa de las amistades escogidas libremente, y desde la cual la persona puede sentirse segura de sí misma y tolerar las opiniones de otros. En la proximidad del Punto de Reposo de esta casa nos acercamos a la tercera edad, y con ella a la jubilación, época en la que algunos pueden sentir que ya no se les necesita y vivir esperando el final de sus vidas. Desde el Punto de Reposo de esta casa hasta la cúspide de la siguiente parece haber un aumento de defunciones que pueden relacionarse con el shock de la jubilación.

La casa XII es una casa de reflexión y calma, en la que existe el sentido de volver a la "casa del Padre". Aquí tenemos la sensación de pertenecer al Todo con una seguridad interior, y un estado de libertad. El esfuerzo personal por la ambición exterior se reduce y el individuo se retira del mundo de las necesidades vitales para abstraerse en sí mismo. El Punto de Reposo de esta casa se encuentra entre los 69 y los 70 años de edad. Pasando por este período se llega al final del camino que sigue alrededor del zodíaco, y a la edad de 72 años volvemos a nacer astrológicamente hablando. Muchos pueden experimentarlo en forma de una vitalidad aumentada, ya que pasan a otra espiral y experimentan de nuevo la casa I. Puede ser también una época en que los problemas de la niñez se vean desde una perspectiva diferente y se comprendan más profundamente.

Sigue>>

 
top
.
.
Los duendes y las hadas escorpianas
. .
Urano
Neptuno
Plutón
URANO, EL ALTER EGO DE SATURNO.
(Pepita Sanchís)
NEPTUNO, ENTRE ILUSIÓN E ILUMINACIÓN
(Pippo Palazzolo)
EL PODER ALQUÍMICO DE PLUTÓN
(Helia Ramos Ruiz)
Astro-Campus

escuela huber

.

esquina mágica

.

contactos pluton-saturno

.

luna nueva

.
contactos luna marte
.
© 2004 / Astro-Campus
.
.