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Tres enfoques terapéuticos
y el papel de la Astrología
En Psicología Esotérica II, pag.380-381,
el Maestro D.K. expone tres métodos de ayuda
psicológica, relacionados con los tres tipos
de conciencia moderna:
- el primer método
tiene por objeto principal desentrañar las condiciones
determinantes y ocultas ancladas en el pasado subconsciente
del paciente, originadas en los acontecimientos de su
infancia, causa de complejos y fuente de su dificultad,
pudiendo remontarse a vidas pasadas; el análisis
del subconsciente no está exento de peligros,
en cuanto puede abrir puertas a dimensiones de experiencia
no pertinentes, aunque el peligro reside sobre todo
en el tipo de técnicas empleadas para rememorar
de modo vivencial acontecimientos o traumas para los
cuales no exista quizás un aparato mental lo
suficientemente entrenado para afrontar; el psicoanálisis
constituye el modelo principal de este enfoque
-el segundo método
consiste en dirigir las energías actuales mediante
actividades constructivas y creadoras expulsando
así los elementos indeseables mediante el poder
dinámico expulsor que ejerce un nuevo interés,
constituyendo una forma segura de trabajar; la Psicosíntesis
reconoce y usa ampliamente este principio positivo de
integración
-el tercer método
consiste en hacer surgir conscientemente el poder
del Alma, el cual afluye a través de los
vehículos y conciencia de la personalidad limpiando
y purificando así sus aspectos regresivos; este
método requiere cierto grado de desenvolvimiento
mental para que el Alma pueda impresionar el cerebro
a través de la mente; el potencial curador del
Self espiritual, es el potencial con el que tratan de
trabajar las diferentes corrientes de psicología
transpersonal
Los tres métodos pueden ser efectivamente aunados,
como lo hace la Psicosíntesis con la debida
cautela y sentido de la oportunidad con respecto al
primer método en un enfoque terapéutico
global que abarque las líneas pasadas y futuras
de desenvolvimiento humano: historia, manejo del presente
y destino. La historia de un ser humano hace de él
lo que es en el presente, y estudiar la historia es
estudiar las causas en términos de su significado
actual, para superar y liberarnos del peso del pasado
mediante la introducción de causas nuevas y necesarias
correcciones que compensen el equilibrio kármico.
El adecuado manejo del presente es la única manera
de superar la historia personal, porque los cambios,
graduales o drásticos, solo pueden ocurrir mediante
la atención constante al continuo proceso de
acciones y reacciones que forman el devenir psicológico,
volitivo y motivacional. Implica un inteligente juego
de adaptación y aceptación del presente,
de reconocimiento del potencial y de lo que ahora es
posible, y de la toma de conciencia de la posibilidad
de elección que la vida nos ofrece a cada instante
y con ello de ejercer nuestra discriminación
espiritual. Y el destino, no como condicionamiento determinista,
sino como guía magnética hacia la actualización
del potencial y la realización de del más
pleno significado que el conocimiento del propósito
del Alma permite. El contacto con nuestra identidad
esencial actuará como un imán en el centro
de los deseos del corazón que conducirá
al dominio de las circunstancias de vida que hemos elegido
antes de nacer en medio de las cuales expresar el Amor
y la Voluntad del Alma, mediante el desarrollo de un
plan de crecimiento individual elaborado desde la intuición
e inteligentemente autoaplicado.
Estamos hablando de un plan de vida para toda la vida;
por lo tanto resulta evidente, que aunque uno de los
objetivos mayores de la terapia en confrontar de modo
inmediato el dolor y la incertidumbre productos de cualquier
crisis de crecimiento, ofreciendo las herramientas de
introspección y cambio que permitan la superación
del pasado y el adecuado manejo del presente, ninguna
situación existencial crítica se resuelve
en un par de sesiones de terapia, ni de hecho ninguna
terapia efectiva se consigue en unas pocas sesiones.
Existe siempre implícitamente un plan dependiendo
de los objetivos propuestos. El sendero del discipulado
implica terapia constante, en términos de formación
del carácter, reprogramación en especial
del cuerpo emocional y de imágenes limitadoras
de nosotros mismos, disipación del espejismo
y la ilusión, ruptura de hábitos, y transmutación
de las energías en alas de la aspiración
y la intención sostenida y eventualmente
mediante catarsis. Esto demanda un alto grado de tensión
espiritual en el sentido de determinación
enfocada y autoconocimiento en términos
de energía, fuerza, potencial y significado,
destino y propósito del Alma.
La naturaleza de la Astrología es tal que provee
un gran cúmulo de información sobre la
vida de la personalidad y la potencial vida del Alma.
En el pasado ha estado centrada sobre todo en la vida
de la personalidad, y solo recientemente se ha empezado
a articular como un instrumento generador de directrices
para la vida del Alma. La estructura simbólica
de la Astrología precisa un intérprete
en la figura del astrólogo, y en este sentido
le confiere un poder, en el sentido de que la información
es poder, reforzado por el hecho de que el equipo mental
para interpretar el simbolismo astrológico
aún cuando la corrección de esta interpretación
no está garantizada de antemano requiere
especialización. Sin embargo este poder ha de
evaluarse en último término en función
de la capacidad de servicio espiritual efectivo, como
guía espiritual y como curación psicológica.
La responsabilidad que recae sobre el astrólogo
como 'guardian de la información' es excesiva
cuando asume la que no le corresponde y adopta además
procedimientos inadecuados: el autoconocimiento es responsabilidad
individual, y el crecimiento es un proceso cuando menos
largo y laborioso. La estructura de trabajo consistente
en volcar un torrente de información concentrada
en una o dos sesiones de un par de horas es a todas
luces insatisfactorio e inútil, cuando no constituye
un empacho desorientador. El asesoramiento psicoastrológico
mejora notablemente la situación, al partir de
la situación personal del asesorado y usar la
carta como una herramienta de análisis en función
de un adecuado manejo del presente; es decir, la información
sigue siendo utilizada, pero no se convierte en la estrella
protagonista. Aún así, el astrólogo
asesor puede quedarse con la sensación de que
el potencial astrológico está siendo infrautilizado
y que tiene mucho más que ofrecer. Al fin y al
cabo, la astrología es una compleja y rica ciencia
que puede dar cuenta de las múltiples interrelaciones
de la vida de la personalidad y de la vida del Alma,
y ofrecer una matriz de significados y directrices provechosas,
pero también es cierto que no todo el mundo está
interesado en ver las cosas desde el elevado y a menudo
incomprensible punto de vista del astrólogo.
Luego está la cuestión de que la astrología
hasta ahora siempre ha sido usada como una herramienta
de análisis de los múltiples niveles de
experiencia del ser humano, y su eficacia como instrumento
en tal modo solo está condicionada por la capacidad
analítica del astrólogo. Pero para que
la astrología se convierta en una poderosa herramienta
de crecimiento personal ha de dar cuenta asimismo del
factor integrador, la tendencia a la síntesis
presente en la psique del ser humano, implementar técnicas
en tal sentido e ir de la mano de las disciplinas que
promueven la Psicosíntesis espiritual del ser
humano.
El método Huber de psicoastrología constituye
uno de los intentos más valiosos que conocemos
en este sentido. Aún así, echamos de menos
un proceso de crecimiento personal y espiritual delineado
y guiado astrológicamente. La Psicoastrología,
como psicología basada en los principios y leyes
astrológicas de la Sabiduría Eterna, y
en nuevos principios astrológicos probadamente
válidos, provee el marco para tal proceso. La
Psicosíntesis, como disciplina de crecimiento
personal y espiritual con raíces en el esfuerzo
evolutivo a lo largo del sendero del discipulado, provee
una metodología de trabajo en torno al principio
universal de síntesis e integración. La
psicología de los Siete Rayos se evidencia como
una importante rama del conocimiento esotérico
indispensable para el reconocimiento y control efectivo
de las cualidades de las energías personales
y transpersonales en la vida de toda persona que intente
conocer su identidad esencial. Tenemos la intuición
de que la síntesis metodológica entre
estas y otras disciplinas conformarán un camino
atractivo para muchas almas.
Métodos astrológicos
en Psicosíntesis
Bajo este epígrafe enumeró una serie de
importantes puntos, relacionados con el tema que nos
ocupa, Louise Huber en la conferencia de Elba/1991,
y por lo tanto, su referencia resulta obligada. La mayoría
de estos puntos corresponden a importantes desarrollos
teóricos y prácticos del método
Huber. Pueden ser divididos en métodos de integración
personal y métodos de integración espiritual.
Los puntos que pueden considerarse relativos a la integración
personal son los siguientes:
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- Posiciones fuertes y débiles
de lo planetas de la personalidad
-Punto de desarrollo el Nodo Lunar. Primer paso
en el crecimiento espiritual
-Condiciones de la infancia y traumas como especialización
potencial
-Planetas en la sombra. Desafíos
para el crecimiento espiritual o compensaciones
-Cálculos dinámicos. Cambios de motivación
vital
-Trabajo con las tres cartas. El ser humano en evolución
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-Los relativos a la integración espiritual:
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-Los tres planetas espirituales. Poder de transformación,
Imágenes espirituales
-Regentes esotéricos de los signos. Transformación
de conciencia
-Signo Ascendente. Pensamiento semilla, meta del
desarrollo del Alma
-Meditación sobre la carta. Encuentro de
la identidad
-Experiencias en el punto de reposo. Canales hacia
el Self Superior
-El Círculo central. El Self Superior,
el Alma
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Quizás uno de los mayores aciertos en la fundación
de una psicología astrológica del método
Huber consista en dar cuenta de y representar
en la carta las principales corrientes de energía
y fuerzas condicionantes del ser humano, definidas en
torno a tres conceptos psicológicos primordiales:
motivación, disposición o tendencias constitutivas,
y condicionamiento o fuerzas de adaptación, fluyendo,
transformándose e interactuando a través
de centros de energía. Hasta la teoría
de Maslow sobre las metanecesidades, y el concepto dinámico
de la psique de Jung, la motivación del ser humano
fue estudiada por la psicología académica
de forma mecanicista, básicamente en términos
de impulsos y pulsiones elementales. Impulsos, necesidades,
urgencias, deseos, espectativas ocupan el núcleo
de distintas teorías motivacionales. Sin embargo,
el conocimiento esotérico presupone la existencia
de un impulso dinámico espiritual en el corazón
de cada ser humano, irreductible a otros términos
que los de Vida o Voluntad. La motivación es
la dirección esencial que presenta la energía
de un ser humano, el propósito fundamental que
le impele a vivir, realizar experiencias y obtener significado
de las mismas. Esta limitada definición puede
resolverse en términos de propósito, voluntad
e incentivo enfocados con el objeto del desarrollo de
la conciencia. Reconocer la disposición es reconocer
el hecho de utilizamos vehículos compuestos de
substancia cualificada con sus propias líneas
de menor resistencia. El condicionamiento es un factor
esencial de la experiencia, el punto de aplicación
de las energía motivantes que provee la fricción
necesaria para la evolución y el aprendizaje.
Un campo de fuerzas externas contra el que medir el
potencial interno, aprender a discriminar las energías,
diferenciarse y aprender a compensar desequilibrios
y realizar ajustes beneficiosos.
Sumario de actitudes y prácticas
esenciales
Como hemos visto, en el proceso de crecimiento personal
se dan cita una serie de actitudes y prácticas
fundamentales, deseables de cara a una óptima
realización del potencial personal y espiritual
del ser humano.
En tanto el proceso debe llevar a una identificación
activa con nuestra naturaleza espiritual, el conocimiento
consciente de uno mismo es prioritario. Esto implica
el reconocimiento de la multiciplicidad de energías
presentes para su integración efectiva, y el
posterior reconocimiento de la dualidad esencial, conducente
a una integración mayor. El ejercicio constante
de desidentificación es imprescindible para centrar
la conciencia en el Observador, lo que favorece igualmente
la práctica de la autoobservación desapegada
y la discriminación.
Una fase analítica de introspección e
investigación de motivaciones y cualidades, debe
ir aparejada con el estudio y la reflexión sobre
energías, cualidades y procesos básicos
de desenvolvimiento para desarrollar el campo mental,
ser capaz de interpretar correctamente las percepciones
y desarrollar la sensibilidad a las corrientes superiores
de pensamiento.
La fase activa es realmente un proceso educativo, en
el sentido del término de educir
o conducir fuera cualidades latentes, implementando
los cambios necesarios su expresión. Todo ello
implica cierto grado de autodisciplina, sostenida por
el grado de tensión espiritual y aspiración
de que se sea capaz. Los cambios son producidos principalmente
por el proceso de invocar y evocar nuevos modelos de
conducta desde el Self Transpersonal, el cultivo de
cualidades, la atención constante a la vida del
Alma, comportándonos como si fuéramos
el Alma, y el cambio de la programación subconsciente
mediante la afirmación de modelos de identidad
superiores.
El contacto con estos modelos superiores se realiza
mediante el uso dirigido de la imaginación creativa,
el desarrollo de la intuición sintética
apoyado mediante el estudio y la utilización
de símbolos. La meditación es el proceso
científico por medio del cual se crean los lazos
con la vida superior, la recepción de nuevas
ideas y el descubrimiento de significados.
En todo momento, la voluntad dinámica del Alma
es la fuerza motriz del proceso y la energía
capaz de dirigir el crecimiento en la dirección
acorde con el modelo de energías que constituyen
la identidad del Self Transpersonal, que entra en ación
cada vez que elegimos conscientemente una línea
de expresión superior. Cuando esta expresión
sigue de cerca el propósito intuido, da como
resultado la manifestación en un campo definido
de servicio, método de integración por
excelencia, lo cual acarrea ulteriores transformaciones
de conciencia personal en conciencia grupal, transmutaciones
ocultas de energía, y realización del
propósito del Alma.
Es preciso recordar que las exigencias del crecimiento
personal difieren ampliamente de otros contextos, en
particular de la terapia y del asesoramiento. Sin pretender
exactitud, puede decirse que en la mayoría de
las ocasiones la terapia es demandada por situaciones
de malestar psicológico, dolor emocional y crisis
vitales, sobre todo en áreas psicosomáticas
(Saturno), de relaciones (Luna) y profesionales (Sol),
mientras es posible que en la práctica, el asesoramiento
atienda más estados de confusión mental
e incertidumbre. Existe actualmente un amplio interés
por las terapias corporales, bioenergéticas y
vibracionales, lo que refleja el gran número
de personas que se acerca al sendero y al primer nivel
iniciatorio. Al mismo tiempo, terapias sistémicas
como la PNL ponen énfasis en tratamientos rápidos,
y en otros contextos terapéuticos, procesos como
la Psicosíntesis son considerados demasiado largos,
en virtud de un pragmatismo curativo. Los enfoques de
crecimiento personal (como base de una más amplia
realización espiritual) reconocen que este se
realiza de forma continua a lo largo de todas las experiencias
vitales, y que para afrontarlo, la persona debe poner
una sólida base de actitudes y prácticas
que sostengan el largo proceso de autoeducación
vital. Es terapia más educación, y el
periodo de tiempo requerido para asimilar los cambios,
integrar las prácticas y desarrollar perspectivas
de forma autónoma es más largo. En los
casos en que se contempla un periodo largo de trabajo
personal, este por lo general va aparejado con un interés
en obtener una formación profesional en este
campo. Por tanto, el número de personas potencialmente
interesadas en trabajar a lo largo de este enfoque parece
a primera vista limitado.
Areas de psicoastrología
Habida cuenta de que la Psicosíntesis puede considerarse
una disciplina de trabajo personal en cierto modo autosuficiente,
resulta una tarea compleja determinar el papel a jugar
por la información astrológica en las
diversas etapas del proceso, y la manera de procesar
y utilizar esta información. Esta debe adaptarse
flexiblemente a las necesidades y características
individuales; en realidad, elementos pertinentes deberían
individualizarse al máximo para configurar un
mapa del desarrollo personal único. También
es preciso considerar la necesidad en la mayoría
de los casos de 'traducir' la simbología astrológica
en términos psicológicos fácilmente
comprensibles.
El proceso de devenir consciente y de ampliar el marco
de la conciencia implica por lo general el trabajo exhaustivo
de obtener información procedente de la persona,
utilizando métodos de evaluación psicológica
como los usados en Psicosíntesis (cuestionarios,
elaboraciones escritas, y otros sutiles medios de indagación
psicológica), preferiblemente antes de contrastarla
con el simbolismo de la carta. En situaciones de asesoramiento,
limitadas a una o varias sesiones, esto es todo un arte,
pero puede presentar una situación contraproducente
en personas acostumbradas a trabajar con el astrólogo
en una sola dirección, muchas veces poniendo
a prueba las dotes del astrólogo.
La información procedente del sistema de cartas
puede clasificarse a grosso modo en la relativa a la
historia del individuo, la relativa al momento presente,
y directrices futuras y símbolos de integración
psicoespiritual (esta clasificación no pretende
por supuesto ser taxativa, puesto que mucho del material
se solapa, sino solo servir de ayuda para manejar la
información).
La historia astrológica involucra
muchos aspectos subconscientes, del mismo modo en que
por lo general solo percibimos una pequeña parte
de nuestro potencial de autorealización. En la
situación presente también pueden haber
factores involucrados que escapen a la conciencia, teniendo
su significación en muchos casos lazos con el
pasado e implicaciones futuras (para una visión
de conjunto del método Huber, consultar sinopsis
final).
Dentro de la historia personal y aspectos más
o menos inconscientes tenemos:
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-la historia 'inconsciente' y más remota
que nos presenta la Carta del Nodo Lunar
el Nodo Sur y planetas en determinados aspectos
con el Nodo Norte
-experiencias en la infancia y traumas
-puntos de desarrollo de la progresión
de la Edad: en especial, ciclos de los planetas
personales, pero también de los planetas
de apoyo y los ciclos de los planetas transpersonales
-el modelo familiar y la evaluación de
aquellos aspectos regresivos de la Luna
el aspecto de Saturno que se refiere a responsabilidades
kármicas; el aspecto de Plutón que
puede obligar a confrontaciones con la 'sombra'
-posibles pistas kármicas de algunos aspectos;
la estructura de aspectos en sí misma,
como imagen del punto de integración logrado
expresado en cuerpo causal (figuras sueltas y
planetas inaspectados)
-características heredadas y constitucionales
de los signos prominentes
planetas en signos interceptados
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Muchos de estos aspectos representar puntos conflictivos
en la vida de la persona, además de los siguientes:
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-oposiciones y conflictos de polaridad;
quincuncios y problemas recurrentes de indecisión
-planetas en estrés y mecanismos inconscientes
de compensación psicológica |
En relación al condicionamiento experimentado:
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-cálculos dinámicos
-carta de las casas
-planetas en las casas y concordancias signo/casa
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Evaluación consciente y estimación del
presente:
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-estudio de los planetas de la personalidad;
posiciones fuertes o débiles; polarización
-constelaciones planetarias y subpersonalidades;
roles en las casas
-Nodo Norte; evaluación del desarrollo
-interacciones personales vigentes y cartas de clics
-determinación rayológica de la personalidad
y sus vehículos
-el momento actual de la progresión de la
edad; temática por signo, casa y ciclo; crisis
y salida de la crisis; potencial creativo |
Directrices de crecimiento espiritual:
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-transformaciones de conciencia en
los signos; regentes esotéricos de los signos
de los planetas de la personalidad; cualidades,
lemas y símbolos esotéricos de los
signos
-signo Ascendente y pensamiento semilla esotérico
-planetas transpersonales; su influencia en el modelo
ideal
-estructura de aspectos; formulación de la
motivación inconsciente en base a forma,
color y orientación; figuras y subpersonalidades
'sintéticas'
-símbolo(s) de la carta; identidad sintética
-determinación del rayo del Alma
-meditación desde el Centro; experiencias
del Self transpersonal |
Esto es solo una preliminar e inexacta distribución
de parte del material astrológico de ara a su
adaptación al proceso de Psicosíntesis.
Existe un número de sentidos en los que puede
usarse la información o el material astrológico.
Primero está la información que puede
transmitir el mismo astrólogo a modo de explicaciones
o interpretaciones del simbolismo de la carta en términos
psicológicos. Luego, textos escritos pertinentes
a la situación del individuo pueden presentársele
para su reflexión, con el objetivo de inducirle
a elaborar sus propios puntos de vista y experiencias.
La presentación de textos y lecturas escogidas
como material de estudio proporcionarán una base
conceptual más amplia a la que referir el propio
entendimiento, ampliando de este modo su perspectiva
y comprensión. Y luego está el material
para ser trabajado activamente en la meditación
o en la reflexión personal, como soporte de las
formulaciones esenciales relativas al significado y
propósito vital en continua expansión.
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