| Los seres humanos,
como todos los animales, tenemos una percepción
concreta del mundo que nos rodea. Sin embargo, una cosa
es cómo percibimos el mundo y otra cómo
es ese mundo. ¿Es ese suéter amarillo? Pues
no, si yo fuera una hormiga, no lo vería amarillo
en absoluto, pues mi sistema óptico y mi percepción
de los colores serían totalmente distintos. El
suéter es el suéter, pero cada uno ve un
suéter distinto.
Ocurre lo mismo con el tiempo. ¿Qué es
el tiempo? Hace siglos que filósofos y científicos
se lo están preguntando. Como ni sé filosofía
ni ciencias, no conozco su opinión. Huelga decir
que, probablemente, un poco más de cultura en
ese terreno me hubiera ayudado a llegar 30 años
más pronto a las conclusiones a las que he llegado
tras sesudas reflexiones. Eso me recuerda una vez en
la que emprendí con mi marido una excursión
que nos llevó a trepar y a meternos por berenjenales
indescriptibles para llegar a un pico que tenía,
por el otro lado, un acceso casi de autopista (pero
no lo sabíamos). La falta de cultura, a veces,
hace esas mismas cosas.
Volviendo al tiempo, nosotros lo sentimos como algo
lineal: pasado, presente y futuro. Según nuestra
percepción, el tiempo se va siguiendo a sí
mismo, con una secuencia inmutable e inflexible, de
tal forma que NUNCA se puede volver atrás. Esa
palabra NUNCA es de las que más acojonan, la
verdad sea dicha.
Poco a poco, sin embargo, empezamos a tomar conciencia
de que hay alteraciones en el tiempo, pues si bien es
cierto que para los relojes dicho tiempo parece ser
siempre el mismo, no es el mismo para nosotros. Es ya
una perogrullada decir que hay momentos en que las horas
parecen pasar muy rápidamente y otros en los
que los segundos se hacen lentísimos, casi infinitos.
Más o menos como cuando te pegas un tortazo y
parece que tu linda cara nunca acaba de llegar al suelo.
¡Ay!
¿Tiene Urano algo que ver con el tiempo y cómo?
Sí, indudablemente: es un Saturno disfrazado,
un señor del tiempo. Me di cuenta de ello cuando
Urano transitó sobre mi Venus. Una compañera
me vaticinó que iba a encontrarme con un nuevo
amor, algo así como un astronauta o una persona
muy original. No maté a la pitonisa de tan infausta
noticia, porque quería dejarla viva para demostrarle
luego su equivocación. Y matarla entonces. Otro
amigo me anunció que me tirarían los tejos
hombres mayores. Éste sí que acertó,
pero más que tejos parecieron peñascos:
me vi literalmente acosada durante ese periodo por hombres
de 10 a 32 años mayores que yo. Y suerte que
no trabajaba en un geriátrico, porque creo que
me encontré con todos los ancianitos desbrujulados
de Valencia con ganas de ligue. Conclusión: Urano
= Saturno en cuanto a lo de gente mayor.
Empecé a husmear en la mitología y me
pregunté ¿Tiene el planeta Urano algo
que ver con el dios griego Urano y con Cronos/Saturno?
Las leyendas dicen que Cronos/Saturno, después
de haber sido destronado por Zeus, se retiró
a Italia donde reinó con gran sentido de la justicia
e implantó una edad de oro. Un tiempo feliz en
el que todos los hombres eran hermanos, vegetarianos
y no existía la propiedad privada. Esto me recordaba
sospechosamente a Acuario, y a Urano.
En cuanto a Urano, según Diodoro de Sicilia,
fue el primer rey de los atlantes, pueblo especialmente
piadoso y justo; creó la civilización
y la cultura y fue un hábil astrónomo
y astrólogo, además de inventar el calendario.
De nuevo, pues, el mito de la Edad de Oro y del rey
especialmente piadoso. Y el elemento tiempo (el calendario).
Urano y Cronos se parecen y son distintos en otras
cosas, como que ni uno ni otro amaba a sus hijos, pero
uno no los dejaba salir y el otro los hacía volver
a entrar (pero en su propia barriga).
Una vez acabé de liarla con la mitología,
que me hacía verlos sospechosamente parecidos,
dirigí mis ojos a la astrología, en busca
de una explicación más clara.
¿Qué dice la astrología? ¿Se
parecen los Capricornios y los Acuarios (signos regidos
por Saturno y Urano respectivamente)? Muchísimo:
en uno y otro signo encontramos una cierta dureza e
inflexibilidad, intransigencia, una misma frugalidad
y parquedad, un mismo desagrado ante la idea de gastar
dinero. Un mismo sentido de la justicia. Un mismo egoísmo:
Capricornio dice "Para mí" y Acuario
"Para mí, para poder dárselo a los
demás. Que es mi placer" y uno y otro pasan
de los que están al lado (ésos no son
"los demás"). Y también una
misma problemática sexual: Capricornio es signo
de "sucios fornicios" según Ben Ragel
y el Acuario le va a la par. Hay pocos signos capaces
de meterse en tantos berenjenales y alternativas "exóticas"
como los Acuario. Pero en realidad ni uno ni otro signo
disfrutan realmente del sexo (lo que pasa es que no
se enteran y no lo saben): Capricornio, porque su casa
VIII es Leo y para él el sexo es motivo de orgullo
y vanagloria (el sexo para presumir, en el caso de los
hombres, y el sexo como instrumento de poder en el de
las mujeres); y Acuario porque su casa VIII es Virgo,
signo poco sexual si los hubo (al Acuario, en el fondo,
no le interesa el sexo más que como parcela de
observación y análisis. No folla: experimenta).
Recordemos que Cronos castró a Urano con una
hoz de oro (¿Sería ir muy lejos pensar
que la Hoz es de Virgo y el Oro de Leo?). Practican
el sexo, sí, pero con el alma castrada.
¿Y el tiempo? Decimos que Urano es lo repentino
etc. etc. etc. Pero Urano es planeta de ciclo lento
(eso no es compatible con la rapidez) e invisible a
los ojos (es algo que no podemos entender). El caso
es que, cuando he vivido un vendaval uraniano, me han
sorprendido dos cosas: hay sucesos inesperados, pero
también otros, rápidos, sí, acompañados
de reacciones fulminantes, pero a menudo esas reacciones
eran erupciones violentas de algo que se había
ido gestando a lo largo de los años de forma
invisible; y también me intrigó lo peculiar
del funcionamiento del tiempo: el tiempo se alteraba
a veces y parecía formar un bucle sobre sí
mismo. O un disco rayado.
Hace poco recordé que, según la teoría
de la relatividad, el tiempo se altera si uno va A LA
VELOCIDAD DE LA LUZ. Si la luz cambia el tiempo es que
es su opuesto de alguna manera (igual que un líquido
frío mitiga otro caliente, o un caliente otro
frío). Si la Luz es de Leo (el Sol), el tiempo
alterable por esa luz es de Acuario (Urano), del mismo
modo que el tiempo de Saturno (Capricornio) es alterado
por su opuesto, la Luna (Cáncer), ya que son
nuestras emociones las que nos hacen percibir el tiempo
como más o menos rápido.
Así que, resumiendo este cúmulo de ideas:
- En la mitología se atribuyen a menudo rasgos
semejantes a Cronos/Saturno y a Urano
- Según la tradición Saturno es regente
de Capricornio y de Acuario, lo cual induce a pensar
que Urano puede ser un alter ego de Saturno. Una variante
de él mismo.
- Hay un tiempo perceptible, lineal, inflexible cuyo
significador es Saturno y sin embargo, por muy inflexible
que sea, en cuanto entran en juego las emociones, la
Luna (Cáncer es el signo opuesto de Capricornio),
nuestra percepción del tiempo es distinta.
- Hay otro tiempo no perceptible (Urano es invisible
al ojo), mucho menos lineal, el tiempo que va más
allá del tiempo y que no podemos comprender dentro
de nuestros límites naturales (Saturno), un tiempo
que se altera a su vez por efecto de la Luz (El Sol
es regente de Leo, el signo opuesto a Acuario): Urano
Así que he llegado a la conclusión de
que Urano es el alter ego de Saturno y es otro señor
del tiempo. No el tiempo lineal y "comprensible"
de Saturno, sino el "nuevo tiempo", el tiempo
que la física más avanzada nos podrá
explicar. El tiempo que trastoca el tiempo. El tiempo
que aún está por descubrir.
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