| Sabemos que hay
doce signos (Aries, Tauro, Géminis, Cáncer,
Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario
y Piscis) -cada uno con su planeta regente- y que los
astrólogos asocian dichos signos a determinados
acontecimientos o procesos intelectuales o vitales. Luego
hay diez planetas (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte,
Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.)
que representan "energías" que, según
la constelación que transitan, se pueden manifestar
de una forma u otra. Así se combina la naturaleza
del signo con la del planeta. Para poner un ejemplo muy
gráfico: si uno coge una hoja roja (el planeta)
y la pone sobre una cartulina (el signo) negra, blanca,
roja, naranja, violeta, etc., esa hoja, unas veces, armonizará
con la cartulina (si ésta es roja, por ejemplo),
y otras veces producirá combinaciones de color,
armoniosas o molestas a la vista. Lo mismo se puede decir
del planeta en cada signo.
Centrémonos ahora en Acuario/Urano (pues Urano
es regente de Acuario y está en estos momentos
en Acuario). ¿Qué representa Acuario/Urano
en relación con el destino? (No estamos hablando
ahora de la PERSONALIDAD de los Acuario, sino de procesos
sociales.) Los astrólogos dicen lo siguiente:
- Amigos
- Viajes colectivos
- Acontecimientos imprevistos
- Transformaciones súbitas y evolución
- Sucesos originales e inesperados
- Aconteceres colectivos o tumultuosos
- Situaciones tensas o explosivas.
- Desórdenes
- Inconformismo
- Originalidad
- Independencia
- Reformas
- Utopías
- Inventos
- Rebeldía
- Electricidad
- Telecomunicaciones
- Electrónica
Desde hace poco, el planeta Neptuno ha entrado en Acuario
y, por fuerza, tendrá que activar las anteriores
características de Acuario/Urano, según
su propia naturaleza. ¿Cuál es la naturaleza
de Neptuno? Pues podríamos decir que:
- Manifestaciones inconscientes y fantasías
- Experiencias idealistas o misteriosas
- Acontecimientos ocultos y reservados
- Situaciones oscuras y extrañas
- Alteraciones de la realidad
- Trastornos de la conciencia
- Mentiras, engaños, infidelidades
- Grupos o sociedades idealistas
- Inspiración
- Sensibilidad
- Confusión
- Drogas
- Ideologías
- Música
- Química
Si uno quiere saber cómo actuará Neptuno
en Acuario, por ejemplo, puede probar a relacionar cada
uno de los puntos de la primera lista con los de la
segunda. Ejemplo: amistades con manifestaciones inconscientes
y fantasías, que suponen experiencias idealistas
o misteriosas, se mantienen ocultas, provocan situaciones
oscuras y extrañas, suponen una alteración
de la realidad etc. La lista puede ser larga, si lo
aplicamos a todos los puntos. Cada cual que experimente
sus propias dotes de "astrólogo" y
juegue a intentar anticipar los futuros movimientos
sociales siguiendo estos criterios.
Bueno, pero, aparte de Urano y Neptuno en Acuario -activando
cada uno a su manera las características de Acuario-,
también hay otros planetas, como por ejemplo
Saturno (que ahora está en Tauro) y Júpiter
(en Aries, en estos momentos).
Dentro de poco (en mayo del 2000) se va a producir
un fenómeno astronómico muy importante:
la conjunción de Júpiter y Saturno en
Tauro.
Bien, ya tenemos a todos los protagonistas de la "película"
que queremos contar: Urano y Neptuno, en Acuario; y
Saturno y Júpiter, que en el 2000 se juntarán
en Tauro. ¿Qué se puede esperar de este
guirigay? Pues cabe pensar que la conjunción
de Saturno y Júpiter en un signo de Tierra va
a acentuar el conservadurismo, las normas, el poder
del Dinero y del stablishment. El capital, después
de una previsible crisis en 1999 y parte del 2000, gozará
de más vitalidad que nunca, una vez salga del
bache. Sin embargo esto estará en conflicto con
Urano en Acuario, lo cual provocará nuevas tendencias
anarquistas y de ruptura que se enfrentarán duramente
a ese estatus. Ambos están fuertes, pero creo
que el anarquismo va a resurgir con mucha energía
y vitalidad, y posiblemente se difunda a través
de Internet. Quizás Internet cree una nueva conciencia
social y sea la que mantenga activa la rebelión
contra el sistema. Este medio ideal, sin jerarquías
(pues todos son iguales en la red), mantendrá
alta la bandera del inconformismo, y será totalmente
incontrolable.
Tal vez otros tipos de tecnologías faciliten
también esa rebelión contra el sistema.
Saturno y Júpiter estarán en un signo
lento y reposado, como Tauro, y Urano, en cambio en
uno tan activo, creativo e imaginativo como Acuario.
Es posible que aparezcan numerosos artilugios que le
sirvan a la gente para "torear" al poder establecido.
La sociedad cambiará muy rápidamente,
mucho más que el sistema, y aquellos que estén
al día se las ingeniarán de mil maneras,
gracias a los adelantos tecnológicos, para arrebatar
al poder su parcela de libertad. Muchos trabajarán
desde su casa, con su ordenador conectado al de la empresa,
rehuyendo así los horarios fijos y un control
directo, pero habrá muchas más formas
de rebelión "tecnológica" contra
el sistema. Uno de los mayores problemas que podrían
surgir de estos nuevos usos sociales sería la
cuestión legal: el trabajar desde la propia casa
da más libertad, pero también favorece
el trabajo sumergido no declarado, ilegal (conflicto
con Júpiter), que el Estado no puede controlar
(conflicto con Saturno) y que, a la larga, puede redundar
en perjuicio del trabajador, pues no goza de ninguna
de las protecciones sociales en vigor. Oficialmente
ese trabajador no existe, así que no tiene derecho
a quejarse de nada. Esto podría favorecer los
abusos. La libertad tiene un precio.
Por otra parte, Neptuno (la tendencia a agruparse)
en Acuario daría una tendencia a agruparse en
cosas relacionadas con Acuario. Miremos todas las posibilidades:
- Podría renacer la moda de las "comunas",
pero no a lo Piscis, sino a lo Acuario ("No me
quiero fundir contigo, sino colaborar cuándo,
dónde y cómo yo quiera"). El Acuario
es profundamente independiente y sólo puede colaborar
con otros por ideales altruistas y a su manera. Comunidades
de gente viviendo cada uno en su casa, grupos plurinacionales
que funcionen juntos gracias a la comunicación
por ordenador, comunicación quizás incluso
visual (Neptuno).
- Auge cada vez mayor de las ONG, que son típicamente
acuarianas.
- Sociedades secretas a través de internet (por
el secretismo de Neptuno).
- Religiones "de las estrellas" (afirmando
la existencia de dioses/extraterrestres) o religiones
muy "celestes", que hablen mucho de "hermandad";
cultos nuevos y fuera del sistema.
- Difusión de la religión a través
de la Red. ¿LLegaremos a confesarnos por e-mail?
Es poco probable, pero sí es muy posible que
muchas iglesias creen sus páginas web y las utilicen
para difundir su credo.
- Agrupaciones de astrólogos (la astrología
está regida por Urano)
Otro efecto de Neptuno en Acuario, aparte de los bares
"electrónicos" y la cada vez mayor
importancia de la informática en el cine, podría
ser el desarrollo de nuevas tecnologías para
alterar la conciencia. No sólo drogas "de
diseño", sino quizás incluso algún
artilugio que altere las ondas cerebrales o afecte al
cerebro de tal manera que produzca un efecto parecido
a las drogas, pero sin sustancias químicas. Podrían
también unirse la tecnología y la imagen
para "producir" sueños: se podrían
comercializar aparatos que se conectaran a nuestro cerebro
y nos proporcionaran los sueños e imágenes
que hemos programado previamente, un paso más
allá de la realidad virtual: la ilusión
total. Quizá se haga un "canal" de
sueños e imágenes a través de internet
y cada persona, en su casa, podría conectar con
esa realidad ficticia. Y esto, evidentemente, puede
crear nuevos tipos de adicciones.
Un terreno en el que ya se han fundido Urano y Neptuno
es el de la música. Están de moda las
canciones subversivas. Si escuchamos a Molotov (Gimme
tha power), que dicen: "Si le das más poder
al poder, más duro te van a venir a coger [joder]",
y acaban con el estribillo de "El pueblo unido
jamás será vencido (reminiscencias de
Quilapayún), o a Ska-P, con sus letras irreverentes
("Legalización, cannabis, de calidad y barato"
o "sí, señor, viva la revolución"),
podemos ver que la música contestataria está
resurgiendo. Podemos esperar una nueva ola de grupos
y cantantes contestatarios con una música diferente
de la de los cantautores de los 60-70, una música
mucho más electrónica y fresca. Y totalmente
anarquista.
El cine también (Neptuno) podría empezar
a ser mucho más crítico con el sistema,
con películas muy originales, novedosas, imaginativas,
producidas por gente independiente, fuera de los grandes
estudios. Se llevará el cine "marginal",
"raro". También estará de moda
el cine muy "informatizado" y el cine de ciencia
ficción podría recobrar nuevos bríos.
Todo esto serían posibles manifestaciones de
Urano y Neptuno en Acuario -y muchas más que
ni siquiera nos podemos imaginar, pues Urano siempre
es original y totalmente inesperado-, y es seguro que
los tiempos venideros van a ser ricos en sorpresas,
tiempos de imaginación y creatividad, tiempos
de libertad y anarquismo. Serán las nuevas revoluciones
del siglo XXI.
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