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Generalmente suele confundirse el actuar de las casas
cuando están activas, no logra comprenderse bien
la función de las mismas en el mapa natal, las
interpretaciones suelen ser muy triviales y proclives
a la poca comprensión del actuar y sentir de
la persona. Veamos, cuando una casa esta ocupada por
cualquier planeta, el que sea, lo importante es notar
como encauza la energía la casa, cual es su función
específica y el colorido de conductas que genera,
desde lo positivo y lo negativo.
Cuando está habitada la casa I nos dice que
la persona debe establecer el sentido de su propia identidad,
aprender a darle su valor, a ordenarse y evitar dispersarse,
porque lógicamente caerá en excesos. Básicamente
el individuo cae en fuertes tendencias autoritarias
y busca acción, esto se genera en la necesidad
interna de liberarse de viejas cadenas que trae de larga
data. Probablemente, durante su formación se
encontró asumiendo responsabilidades que estaban
más allá de su edad y de su control, como
resultado otros se aprovecharon de su persona y de su
buena voluntad, como de su capacidad, llevándolo
a un extremo, donde aprendió a defender ferreamente
todo aquello que queria dejando a un lado aquello que
realmente le es importante como persona e individuo.
Las consecuencias de dicho proceso es que la persona
reacciona ante las diversas situaciones poniendo lo
mejor de sí mismo en la construcción de
estructuras puramente mentales de quien lleva el mando
y la autoridad, sin importarle ser uno más y
colaborar con la causa que le une al resto, perdiendo
de esta manera la posibilidad de aprender y compartir
con otras personas por medio de la experiencia de intercambio.
En su pasado le obligaron a sumergirse en asuntos de
otras personas, al grado extremo de empeñarse
en servir a los demás, por que al hacerlo recibía
un grato reconocimiento y con esto lograba autovaloración,
una autovaloración poco real, pero en su mundo
interno incipiente lo era todo; lograba solucionar situaciones
y problemáticas inmediatas a otros, pero de ninguna
manera lograba atender las propias. Si bien esto le
daba toda clase de problemáticas internas y externas,
de todas maneras, le brindaba placer y eso se grabó
a fuego en su código interno.
Hoy adulto, este tipo de experiencias están
activas en el inconsciente y en el subconsciente. Si
bien asumen conscientemente que su tarea es otra, porque
ya no están en formación, ya pueden manejar
su propia vida, sus actos siguen obedeciendo a las estructuras
internas que se formaron en el pasado, por ende buscan
situaciones que les llevan a los extremos. Estos recuerdos
inconscientes le llevan a darse cuenta tarde o temprano,
que no saben quienes son, ni que quieren en realidad,
cuando logran realizar un balance de sí mismos
pueden reflexionar sobre sus problemáticas reales
y aquello que es más importante. Así comprenden
sobre su propia identidad, claro que esto lo logran
después de su segunda etapa de vida, pasado unos
cuantos años golpeandose la cabeza contra la
pared, cuando la evolución ha dejado su huella
y han podido nivelar en algún grado su pasado
con su presente.
Tomar conciencia del yo real y actuar equilibradamente
sin importar quien lleve la batuta, puede llegar a ser
una tarea desgastante para esta clase de personas. Esto
tiene lugar ante todo cuando el planeta o los planetas
que habitan en esta casa reciben fuertes aflicciones
en puntos sensibles o que determinan la carta natal.
Todo lo contrario si reciben contactos armónicos,
no tienen grandes problemáticas para encontrar
el equilibrio y canalizar sus energías en los
demás ambitos de vida. Basicamente esta clase
de nativos, atraen toda clase de vivencias que representan
un gran desafío a su propia naturaleza interna.
Así, los encontramos en el matrimonio, en sociedades,
con amigos, en la familia, etc, con grandes dificultades
de adaptación e integración, pero tarde
o temprano llega el momento en que sienten la gran necesidad
de reaccionar en contra de esa forma de ser y actuar,
es aquí donde corren un gran peligro, por que
suelen tornarse despóticos, tiránicos
y odiosos, porque sienten necesidad de establecer su
propia identidad, pero también intentan imponer
a como dé lugar su criterio respecto a la forma
y actitud que los demás deben asumir segun ellos
piensan. Llegan a asumir su gran debilidad, e intentan
amputarla por medio de imponerse autoritariamente frente
a quienes les rodean, de esta manera intentan encontrar
un equilibrio entre la manera de ser que tenían
durante su formación y la actual. Como es de
suponer, esto les lleva a un gran sufrimiento y desasosiego
interior, donde cabe la reflexión para que alcancen
un esfuerzo suficiente que les permita nivelar las necesidades
propias con las necesidades de las personas que les
rodean.
Las situaciones que les toca vivenciar son análogas
a las vividas en su pasado, antes sirvió y se
aprovecharon de su buena voluntad, hoy siguen percibiendo
a su pareja, sus amigos, socios etc, con una sensación
de dominio o superioridad. Es ésta la causa por
la cual reaccionan de manera desproporcionada y tal
vez de una manera vengativa de modo inconsciente, respecto
a las primeras y dolorosas experiencias, y de esta manera
se tornan tiranos y déspotas. Siempre encuentran
justificada su forma de ser, ante todo prefieren mandar
a ser mandados, esto acontece porque temen caer nuevamente
en una trampa, la trampa que los mantuvo cautivos durante
su formación, aquella que les llevaba a depender
de otros, y aprendieron a no fiarse de nadie ni nada,
como resultado ellos perciben que aquello que entregan
a otros no es valorado, ni retribuido como debería
ser, sienten que son muy poco comprendidos y a veces
hasta ignorados, esto causa una falta de equilibrio
en el momento justo y les afecta justo con las personas
con las cuales se relacionan y con las que conviven.
¿Cómo pueden evitar todo esto? La función
de casa uno es justamente activar situaciones que lleven
a la persona a un autoconocimiento integral. Pero esta
clase de nativos que poseen esta casa muy activa, deben
relajarse, deben aprender a canalizar e integrar la
casa opuesta, la siete, esta casa nos permite experimentar,
dejar de ser yo para ser nosotros y relacionarnos con
otra persona, a compartir y respetar al otro por todo
lo que implica el convivir y relacionarse, desde el
matrimonio, sociedad etc...Así que esta clase
de personas debe aprender a asumir cortesmente su papel
de autoridad sobre otros, con amabilidad, sin herir,
ni imponer sus propios criterios, dando la oportunidad
que otros también se expresen y compartan su
pensar y aceptar que los diferentes puntos de vista
colaboran a una misma causa, aunque uno no este totalmente
de acuerdo. Este tipo de vivencias permitirá
establecer un mayor sentido a su propia identidad. Naturalmente
esta clase de nativos son muy independientes, pero aún
están sujetos a su pasado, por ende las confrontaciones
internas son encarnizadas. Por un lado, necesitan mandar
e imponerse, pero por el otro, una parte suya aún
desea y necesita subordinarse a la voluntad de otros.
Deben encontrar su propia identidad y equilibrar sus
necesidades internas de expresión, y esto lo
lograrán en la medida que puedan conectarse sanamente
con la sociedad. Aparte que, ya les es muy difícil
encontrar su verdadera personalidad y su verdadero valor
como individuo, comprenden que deben crear una nueva
vida, una propia, alejada totalmente de su pasado y
aprender a manejarse relacionándose con otras
personas, y, como esto es nuevo respecto a su conformación,
es muy difícil.
Esta casa activa, impone sobrevivir y perpetuar la existencia
propia de vida, amor y sabiduría, sin embargo
también impone la necesidad de desarrollar la
confianza propia, encarar los temores y comprender el
origen y causa de los mismos, manejarse y estimularse
a sí mismo sin esperar que otros nos estimulen,
en otras palabras, esta casa nos impone aprender a volar,
a evolucionar por el propio esfuerzo, y así lograr
ser independientes. Pero conjuntamente nos impone respetar
a otros, vivir y dejar vivir libremente, justamente
el YO SOY tan típico de esta casa se comprende
y experimenta cuando la persona logra incorporar sus
mejores potencialidades. Con esta casa colaboran dos
casas importantes, la V y la IX, la casa uno nos impone
vivenciar situaciones que se relacionan con las situaciones
que deben vivenciarse en la cinco, mediante la creación,
en todas las formas y dimensiones del pensamiento, nos
permite identificarnos con nosotros mismos y por medio
de la IX, mediante el conocimiento superior, nos conecta
a la sabiduría universal. Así tenemos
la tríada de casas conectadas, expresando la
sabiduria universal a través del amor personal
como manifestación creadora, y se logran unir
las tres corrientes, tenemos así, vida creación,
amor y sabiduría...
La casa siete cuando está activa indica claramente
que la persona debe aprender a transformar un yo egocéntrico,
aprender a amar sin desconfiar y entregarse plenamente,
debe aprender a convivir. Esta clase de personas ha
sido educada y formada en su niñez dentro de
una individualidad absoluta, sin tener que compartir,
tal vez por ser hijos únicos o tal vez un ambiente
escaso de colaboración. No es tarea fácil
hacer comprender a una mente educada para respetar la
propia opinión, que debe pensar y actuar respecto
a otros, esta clase de personas presta la mayor atención
a todo aquello que se les dice, asienten amablemente,
muestran estar de acuerdo en todo lo que se les expresa
y hasta cuentan problemáticas que experimentan,
sin embargo, en el fondo ya tienen bien determinada
la palabra NO. De esta manera pueden seguir haciendo
todo aquello que piensan es justo, sin evaluar lógicamente
aquello que se les acerca, aunque más adelante
se den cuenta que estaban erradas y que la sugerencia
que le habían acercado era buena, reiteran en
su error una y otra vez.
Esta clase de personas poseen un marcado egocentrismo,
lo manifiestan desde su natural postura de mando y libertad
para expresarse. Esto se nota más en el matrimonio
o en las sociedades que poseen, cuando otra persona
de igual egocentrismo impone su personalidad se sienten
acorralados y por todos los medios posibles cortarán
la relación. Deben aprender que las demás
personas poseen también una individualidad y
una personalidad definida, y la presencia de una personalidad
no justifica ser avasallante y cortar lazos. Ahora bien,
si el otro no impone su personalidad, su presencia y
es tolerante, la persona es un excelente cónyuge,
socio... La función básica de esta casa,
y de hecho lleva a eso al nativo sin darse cuenta, es
dejar de ser yo para ser nosotros; esta casa cuando
está habitada suele dar los eternos solteros/as
que pregonan no tener suerte y que nadie es lo suficientemente
bueno, sin embargo, prefieren mantenerse como amantes
y no comprometerse, es una manera de sentirse libres
y asegurar dicha libertad.
Personas fieles a sí mismas, primero avanzan
buscando satisfacer sus necesidades en todos los órdenes,
y cuando les reclaman que no realizan ningún
sacrificio se ofuscan, ya que no lo ven así.
Esta casa inclina a una misión específica
al nativo, al cooperativismo, poseen todos los elementos
internos para ayudar a otros a que se encuentren a sí
mismos, dicha tarea no puede ser cumplimentada si antes
no logran comprender que se requiere para esto de un
trabajo en equipo. Debe integrarse la persona a dicho
equipo manteniendo su individualidad, y controlando
sus temores de ser invadido y de esta manera no poder
sentirse amo y señor de los demás. Más
bien debe inclinarse por ser un buen consejero, ya que
comprende naturalmente a sus semejantes y de esta manera
puede transmitir sus conocimientos.
La casa uno es el ser en manifiesto que se busca a
sí mismo, la casa siete es el mismo ser integrado
a su complemento, que sin perder su individualidad se
proyecta en otros en el tiempo y en el espacio. Las
casas que le auxilian son la III, la de la comunicación,
de los hermanos y tíos, tanto hermanos como tíos
o allegados pueden pedir sugerencias y consejos y casa
XI donde los amigos vuelcan sus interrogantes en busca
de superarse a sí mismos. En estas dos casas
el ser puede comunicarse y plasmar su solidaridad, su
conocimiento de manera altruista, y esto es en definitiva
lo que inclina a realizar esta casa cuando está
activa, a contribuir de manera que las personas se entiendan
mutuamente y colaboren entre sí desinteresadamente.
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