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Mucho se ha hablado ya sobre el signo de Escorpio y
de Plutón, sabemos que este signo y este planeta
son muy complejos, son conocidos por su crueldad, su
profundidad, sus muertes, su intensidad, etc. pero nunca
nadie se atreve a hablar de su magia. Posee una magia
natural, que sobrepasa la magia de Neptuno y Piscis.
Veamos un poco más. ¿Cómo es alguien
que nace bajo el signo de Escorpión o al menos
posee a Plutón muy poderoso e influyente en su
carta? ¿Cuándo está tranquilo y
feliz? Difícil de hallar una analogía,
ya que esto siempre se aborda desde: - ¿sos escorpión?,
UHF, ¡sos bravo, eh! - y ahí quedan los
comentarios y la pobre persona llega a sentirse mal.
Las mitologías griegas y babilónicas siempre
muestran su nigredo y mortandad, como su crueldad e
intensidad para la transformación.
Veamos ahora el mundo de las hadas y los duendes...¡¡qué
hermoso!! Me recuerda a la niñez, a los cuentos
y las historias atrapantes, un mundo perfecto de ensueños,
lleno de alegrías, juegos y divertimentos propios
de estas criaturitas de la naturaleza, donde son pícaras,
viven sonriendo, atrapadas dentro de una dimensión
paralela a la nuestra y no se dejan ver, tienden a huir,
a ocultarse cuando algo desconocido se acerca, sobre
todo si es el ser humano. Sin embargo ¡son muy
curiosas! inquietas, son muy fieles con su gente, con
sus amigos, con su pareja, se dice que cuando una de
estas criaturas se enamora es para toda la vida, es
sumamente posesiva y celosa, cuando muere su compañero/a
quedará sola el resto de su vida, llorando en
secreto a su amor. Son muy leales cuando se aseguran
que todo esta claro y bien, poseen una inocencia natural
que les caracteriza, medios payasos, hacen reír
a su gente cuando se reúnen con toda clase de
ocurrencias. Sin embargo, no toleran las críticas,
éstas les lastiman. Dicen los antiguos textos
que a veces un hada o duende puede enamorarse de un
humano y le seguirá a nuestra dimensión,
el humano, se dice, no puede vivir en su dimensión,
la de las criaturas de la naturaleza, sufre mucho, entonces
esta criatura seguirá a su amor humano, desoyendo
el consejo de su gente, ellos le harán saber
que una vez que se convierta en humano jamás
podrá volver a su propia dimensión, ni
recobrar su forma de espíritu de la naturaleza.
Así y todo cortará con ellos, los abandonará
y seguirá sus impulsos naturales tan intensos
y profundos, tras el humano, será muy fiel y
se convertirá en su esclavo. Sin embargo, exigirá
tanto como brinde y el humano no estará dispuesto
a dar esto, puede que el humano se aburra de alguien
tan posesivo y celoso, tan absorbente y le abandone
a su suerte, enamorándose de otra persona, entonces
este duende o hada, se transformará, de ser alguien
tan amable, dulce, alegre, fiel y delicado como divertido
pasara a ser un monstruo. El mismo impulso del amor
que le llevó a abandonar su mundo y su gente,
ese mismo impulso le llevara a odiar y destruir, tendrá
un solo propósito, destruir a quien le traicionó
de mala fe, porque no solo le sacó de su mundo
y ahora no tiene nada, sino que además se encuentra
solo y desprotegido, un extranjero en esa tierra donde
no hay alegrías profundas, ni lealtad, ni respeto,
solo trivialidades, y se convertirá en su sombra,
seguirá ocultamente a quien una vez amo con toda
su alma, le observará en sus movimientos y buscará
una y otra vez colocarle toda clase de trampas e impedimentos,
le molestará incansablemente hasta destruirlo
y dejarlo en la misma posición que él/ella
se encuentra. No podrá pensar en su futuro, piensa
que no lo tiene, así que su único objetivo
es destruir a quien le pagó mal su esfuerzo y
sacrificio, su entrega total.
Una vez que le destruye y le envenena con su odio y
destrucción el humano quedara tan solo como él/ella,
y la criatura se mostrará al fin, y le dirá
por qué actuó así, el humano no
tendrá consuelo y le pedirá perdón,
no tendrá lugar para perdonar esta criatura,
está llena de odio, la venganza no le dio resultado,
había creído que una vez que se vengara
estaría mejor, y ahora se da cuenta que ambos
están solos y él/ella (duende o hada)
tampoco tiene consuelo, está en otro mundo, con
un aspecto diferente y comenzará a vagar por
el mundo con mucha desconfianza, ocultándose
donde perciba peligro, acechando hasta estar seguro/a
que nada le pasara y ahí recién se relajara.
Si pasa por algún bosque, recordará su
mundo y llorará amargamente por haberlo perdido,
escuchara la música y el tintinear de campanillas
de su gente y se marchará recordando su amarga
vida de ahora en más... Se relacionara con toda
clase de gente y el temor le llenara de desconfianza
por temor a sufrir ¡claro!, por temor a vivenciar
nuevamente lo que ya una vez le caló fuerte en
todo su ser. Poco a poco se irá adaptando entre
los humanos, dejando atrás su antigua vida, se
acercará a las plantas se nutrirá de su
fuerza y vitalidad, aceptándose ahora tal cual
es e intentara recobrar su alegría, intentará
conocer el amor humano, sin darse cuenta se ha transformado
y ha dejado atrás el odio y este ahora es reemplazado
por una nueva fuerza vital, la de convertirse realmente
en un humano, y llevara siempre el sabor amargo de su
primera experiencia. Pero dentro de sí siempre
sonaran campanillas, habrá alegrías y
lealtad para compartir con quien se atreva a comprenderle
y descubrirle como un ser especial, diferente al resto.
Quien desee ingresar a su mundo que se encuentra justo
entre dos dimensiones, encontrará a un ser muy
inteligente, observador, analítico, desconfiado,
que dice una cosa piensa otra y siente y hace otra muy
diferente, porque necesita asegurarse que no volverán
a dañarle, tiene mucho para dar y enseñar
de ambos mundos, como no puede ir en contra de su propia
naturaleza, se relacionará con los humanos y
se reirá y hará bromas y cantará,
actuará y amará intensamente, guardará
secretos celosamente, pero siempre habrá un duende/hada
dentro suyo que no se mostrará, y quien se atreva
a movilizarle irrumpiendo en su intimidad echará
cortinas de humo y huirá celosamente, nadie se
enterará de sus secretos mas íntimos,
sean buenos o no. Detesta equivocarse y se avergüenza
de ello, alguna vez se dejo llevar por el impulso y
desoyó a su gente, hoy esta acá atrapado,
debe ocultar este dolor para que no siga torturándole.
Una vez le traicionaron por mostrarse con esa forma
tan simple e inocente, otra vez no permitirá
que ocurra, él/ella no actúa con traición,
él/ella es justo, demasiado, pero también
es implacable. Ahora sabe que probablemente no morirá,
porque con cada muerte se hace mas fuerte, mas poderoso,
y enfrenta a sus muertes con gran resistencia, ha comprendido
que cada vivencia en este mundo es demasiado intensa
y dolorosa, nada es simple como en su mundo, todo es
muy complejo, así que siempre estará acechando
en algún lugar salvaguardando a ese duende o
hada que lleva internamente y necesita a veces grandes
momentos de soledad para recordar su mundo antiguo,
aquel en el que una vez fue muy feliz y se sintió
tan libre como protegido.
Ahora esta mutación le permite amar intensamente,
celar intensamente y brindarse plenamente, respondiendo
a su naturaleza, y también puede ser un monstruo
vengativo y destructivo, porque eso también lo
aprendió y no olvidara jamás la lección.
Aprendió a sobrevivir en este mundo donde los
sentimientos carecen de valor y luchará con estas
armas que ahora tiene con cualquiera que le haga frente,
pero colaborara fielmente y con gran entrega con quien
sepa valorarle sin realizar demasiadas preguntas y le
acepte así tal cual es, profundo, solitario,
enigmático, observador, perceptivo, intuitivo,
sensible a más no poder y a veces muy hiriente,
porque lo que aún no aprendió es a tener
tacto, tal vez alguna experiencia, mas adelante, le
permita comprender que es tener tacto...
Así es la maravillosa experiencia de un escorpiano,
entender esto nos lleva a comprender la gran fragilidad
y a la vez la gran resistencia que poseen estos nativos,
las fuerzas plutonianas se activan de igual forma, se
experimentan de igual modo, de repente nos sentimos
extranjeros entre nuestros amigos, nuestros familiares
y debemos sobrevivir y mutarnos para poder adaptarnos
a las nuevas etapas de vida que debemos abordar, así
crecemos y nos transformamos en seres nuevos, más
desconfiados, pero no menos intensos.
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