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Cuando suelo preguntar a mis consultantes como vivencian
ciertos aspectos relacionados con esta casa y estos
dos planetas mayores suelen manifestar cosas así:
-"Es que esa persona llegó a casa y yo estaba
bien, me sentía tranquila, sin embargo, cuando
se fue me quedé con la sensación que yo
tenía, ahora, toda la problemática que
había traído mi amiga, angustia, depresión,
intolerancia etc."-
-"Y me quedaba pensando de qué manera podía
solucionarle el problema, me dio tanta lástima,
porque yo estaba sintiendo lo que ella sentía,
lo que estaba viviendo y si no hacía nada al
respecto, me sentía con impotencia, como una
inútil. Luego de varias horas (y a veces, hasta
dos o tres días) me había dado cuenta
que no prestaba atención a mi vida, solamente
había dedicado mi tiempo al problema de mi amiga..."-
Recuerdo una vez en que alguien me comentó que
una de sus amigas la había visitado y le entusiasmó
con la idea de ir a un coro, no le gustaba cantar, sin
embargo se encontró en un coro durante dos largos
meses. Había dejado de tejer fibras naturales,
ya que es artesana, para ir a cantar, por esta causa
me vino a consultar que le estaba sucediendo.
Le pregunté para qué le servía
cantar, ¿le gustaba? Dijo que no, -"¿y
entonces? ¿para qué sirve esta experiencia?"-;
-"Para que mi amiga no se enoje conmigo..."-
justificó, a lo que respondí que era un
problema de la amiga si se enojaba y no de ella...
Este tipo de situaciones suelen generarse en la conducta
cuando Urano y Plutón actúan en esta casa
tan compleja (casa XII).
Esta configuración nos lleva a dejar nuestra
individualidad y el Ego se resiente, necesita volver
a recuperar sus dominios, en realidad la función
de esta casa es llevarnos al Todo, a unirnos y fundirnos
como una parte integral del Todo...
Muchas veces llegamos hasta el cafetín de la
esquina a "fundirnos" en una charla donde
el compañero transitorio tiene un problema y
sin ser consciente de esto me "llevo a mi casa"
al problema de esta persona. Es una de las formas que
actúa desde lo cotidiano ...
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