| Las Octavas
planetarias:
Acabamos de decir que el Sistema Solar exterior es
la octava superior del Sistema Solar interior, y que
por tanto cada cuerpo celeste del Sistema Solar exterior
tendrá su octava inferior en otro cuerpo celeste
del Sistema Solar interior, siguiendo el orden de sus
órbitas. Esto no es nada nuevo, varios astrólogos
con los que tuve la oportunidad de hablar llegaron a
la misma conclusión. A continuación vamos
a intentar establecer dichas octavas planetarias.
Sabemos que el Sol es el cuerpo más masivo del
Sistema Solar interior y con él comienza. Por
otro lado, Júpiter es el cuerpo más masivo
del Sistema Solar exterior y con él comienza,
e incluso sus lunas mayores: Ío, Europa, Ganímedes
y Calisto siguen la Ley de Bode igual que los planetas
alrededor del Sol, como si se tratara de un sistema
planetario en miniatura. Aquí tenemos la primera
correspondencia, el Sol es la octava inferior del Júpiter
y viceversa, Júpiter es la octava superior del
Sol.
En el otro extremo, tenemos que el Cinturón
de Asteroides compuesto por miles de pequeños
cuerpos marca la frontera del Sistema Solar interior.
Y en correspondencia, el Cinturón de Kuiper compuesto
por miles de pequeños cuerpos marca la frontera
del Sistema Solar exterior. En definitiva tenemos que
cada cuerpo del Cinturón de Kuiper en los confines
del Sistema Solar exterior, tendrá su octava
inferior en un cuerpo del Cinturón de Asteroides
en los confines del Sistema Solar interior.
Los cuatro asteroides más grandes o planetas
menores del Sistema Solar interior se convierten en
pequeños planetas helados en el Sistema Solar
exterior. Entre estos nuevos planetas del Cinturón
de Kuiper, dos octavas que parecen claras:
- Quaoar octava superior de Ceres
- 2003 EL61 octava superior de Palas
Ceres orbita en el centro del Cinturón de Asteroides,
con una órbita poco excéntrica (e = 0,078)
y no muy inclinada respecto a la eclíptica (i
= 10,58º). En resonancia 1:1 con Ceres se encuentra
el planeta menor Palas pero con una órbita muy
excéntrica (e = 0,23) y una elevada inclinación
(i = 34,84º).
Y por otro lado, Quaoar orbita en el centro del Cinturón
de Kuiper, con una órbita muy poco excéntrica
(e = 0,035) y con poca inclinación respecto a
la eclíptica (i = 7,98º). En resonancia
1:1 con Quaoar se encuentra el nuevo planeta 2003 EL61
pero con una órbita muy excéntrica (e
= 0,19) y también muy inclinada (i = 28,2º).
Conforme vayamos conociendo mejor el Cinturón
de Kuiper iremos estableciendo otras octavas. Entre
Plutón, octava superior de Marte, y Quaoar, octava
superior de Ceres, aún falta por descubrir un
pequeño planeta que será la octava superior
de Vesta.
Entre el Sol y el Cinturón de Asteroides tenemos
una serie de planetas, lo mismo que entre Júpiter
y el Cinturón de Kuiper. Entre dichos planetas
ya conocemos tres octavas aceptadas de forma generalizada
por los astrólogos:
- Mercurio octava inferior de Urano
- Venus octava inferior de Neptuno
- Marte octava inferior de Plutón
Tomando estos tres puntos de referencia podemos establecer
las otras octavas aplicando el principio hermético
de correspondencia y siguiendo el orden de las órbitas
respecto al Sol. Sabemos que Venus es la octava inferior
de Neptuno y que Marte es la octava inferior de Plutón,
pero entre Venus y Marte orbita nuestro planeta, la
Tierra, lo cual nos conduce a pensar que entre Neptuno
y Plutón debe existir un planeta todavía
por descubrir que será la octava superior de
la Tierra. Así mismo el reciente descubrimiento
del nuevo planeta Orcus con órbita idéntica
a la de Plutón, distancia media de 39,5 UA y
período de 248 años, lleva a decirnos
que Marte tiene dos octavas superiores, Plutón
y Orcus, ambos nombres del dios del reino de los muertos.
Continuando la serie, tenemos que Júpiter es
la octava superior del Sol y que Urano es la octava
superior de Mercurio, pero entre Júpiter y Urano
orbita el planeta Saturno, lo cual quiere decir que
entre el Sol y Mercurio debe orbitar un planeta que
será la octava inferior de Saturno. Este planeta
es sin duda Vulcano, el famoso planeta intramercuriano
que fue observado por astrónomos del siglo XIX,
si bien no de forma concluyente y todavía permanece
en el limbo del mito. Algunos astrólogos ya establecieron
dicha octava Vulcano-Saturno, y otros como Isabelle
M. Pagan, Linda Goodman y Barbara Watters han propuesto
la teoría de que el verdadero regente de Virgo
es Vulcano.
Para terminar, entre Saturno y Urano orbita el planetoide/cometa
Quirón, por lo que acabamos de decir, entre el
mítico planeta Vulcano y el planeta Mercurio,
se encontrará por tanto la octava inferior de
Quirón, un pequeño cuerpo celeste que
también permanece sin descubrir. Debido a la
luminosidad del Sol, la región más interna
de Sistema Solar sigue sin ser explorada, dentro de
la órbita de Venus no conocemos ningún
otro cuerpo aparte de Mercurio que se hace visible sólo
cuando está lejos del Sol. Mientras no superemos
esta dificultad con algún avance tecnológico,
Vulcano seguirá oculto.
Las octavas y su reflejo en la sociedad
humana:
Y ahora volvamos a aplicar el principio hermético
de correspondencia pero para relacionar las octavas
planetarias del Sistema Solar con la sociedad humana.
Por un lado están unos pocos cuerpos grandes,
los planetas o grandes dioses de la antigüedad,
que representarán los poderes y estructuras que
controlan la sociedad, los dirigentes, altos cargos
y grandes empresarios. En la cúspide está
el Sol en el Sistema Solar interior que representa al
presidente, el rey, el soberano
y el Sistema Solar
exterior en el plano espiritual está Júpiter
en la cúspide representando al sumo sacerdote,
el Papa
En contraposición al número reducido
de grandes cuerpos se encuentran los dos cinturones
formados por miles de cuerpos menores, pequeños
en tamaño y también en poder, pero muy
numerosos. En la jerarquía piramidal de la sociedad
descendimos a la base, a las masas, al pueblo, muy numeroso
y con poco poder individual pero como colectivo pueden
derrocar a los mandatarios. En el plano espiritual descendimos
hasta los feligreses, los parroquianos o creyentes.
Curiosamente, tal como el astrólogo Julián
García me indicó, en las modernas democracias
las elecciones en las que el pueblo elige a sus dirigentes
se celebran cada 4 ó 5 años, manifiestándose
la voz de pueblo, y precisamente éste es el período
orbital del Cinturón de Asteroides. Por otro
lado, en el terreno espiritual deberíamos encontrar
un ciclo de aproximadamente 3 ó 4 siglos que
es el período orbital del Cinturón de
Kuiper. Hace 2.000 años con Cristo se produce
una renovación espiritual que conduce al nacimiento
de una nueva religión, tres siglos después
Constantino en el Concilio de Nicea extiende el cristianismo
al imperio romano, otros tres siglos después
con Mahoma nace la religión islámica...
en los siglos XVI-XVII en Europa tuvimos la última
gran crisis espiritual con los "protestantes",
el pueblo se enfrentó a la jerarquía de
la iglesia, tres siglos después llegamos al presente
¿estamos a las puertas de una nueva crisis?
Por último tenemos los pequeños cuerpos
de órbitas caóticas que se mueven entre
los grandes planetas, los NEOs y los centauros. Estos
cuerpos cruzan las órbitas de los planetas, entran
en sus territorios, se entrometen en sus asuntos, es
decir, se saltan los límites y normas establecidas.
Tendríamos aqui representados por tanto a grupos
incontrolados, marginados, excluidos y personas independientes
que trazan su propio destino.

Nuevos descubrimientos:
A finales del siglo XVIII se descubrió primero
un nuevo planeta en los confines del Sistema Solar de
entonces, Urano. Poco después, ya dentro del
siglo XIX, en 1801 se descubrió Ceres y a continuación
decenas de pequeños cuerpos y finalmente miles
que conformaron el Cinturón de Asteroides, cerrando
así el Sistema Solar interior. Esto supuso un
salto importante para el hombre, el antiguo régimen
de las monarquías absolutistas vio llegar su
fin, tiene lugar la revolución francesa, después
vienen las guerras napoleónicas que puso patas
arriba toda Europa, el movimiento liberal coge fuerza
conduciendo hacia la democracia.
En España la Constitución de Cádiz
de 1812 será el germen de un nuevo régimen
liberal, Fernando VII será el último rey
absolutista, no sin períodos liberales obligado
por el propio ejército. En la Constitución
de Cádiz se afirma que la soberanía reside
en la nación representada por el pueblo y no
en el rey como hasta entonces, y establece también
la división de poderes legislativo, ejecutivo
y judicial, así como la igualdad entre todos
los ciudadanos.
Hasta este momento teníamos sólo 7 grandes
planetas y el poder residía en unos pocos grandes
señores, con el descubrimiento del Cinturón
de Asteroides el poder pasó al pueblo y el revolucionario
Urano se encargó de dirigir el cambio.
En 1992 se descubrió el primer objeto del Cinturón
de Kuiper, por primera vez empezamos a ver el límite
del Sistema Solar exterior. Diez años después,
en junio del 2002 se descubrió Quaoar que es
el equivalente a Ceres en el Cinturón de Kuiper
y tras él vinieron otros pequeños planetas
helados como Orcus, 2003 EL61ó 2005 FY9 a los
que se sumaron cientos de pequeños cuerpos, los
KBOs. En el 2004 y 2005 se descubrieron Sedna y Xena
(2003 UB313) dos planetas que orbitan más allá
del Cinturón de Kuiper en la siguiente región
del Sistema Solar, la nube de Oort interna.
Estamos en la misma situación que hace 200 años,
se cierra el Sistema Solar exterior con el Cinturón
de Kuiper y comienza la exploración de la siguiente
región. Nuevamente el pueblo adquirirá
más poderes y mayor relevancia que conducirá
a un nuevo orden, no permitiendo ser pisoteados por
los grandes. Ya vemos las primeras manifestaciones,
por doquier el pueblo se rebela contra sus dirigentes:
Zapatistas en México, Perú se deshace
de Fuji Mori, Cocaleros en Bolivia, la revolución
naranja en Ucrania, Nepal se opone a su rey
LUCAS VIDAL
Abril 2006
última actualización: 14/06/2006
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