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Plutarco
En sus Diálogos Píticos y
específicamente en el discursoSobre la
E de Delfos, Plutarco, al asociar esta letra del
alfabeto griego al cinco, dice que este número,
resultante de la fusión del dos con el tres,:
... ha sido también llamado MATRIMONIO
tomando como base la analogía del par con lo
femenino y el impar con lo masculino
Y añade que
también ha sido llamado NATURALEZA porque
cuando es multiplicado por sí mismo, termina
de nuevo con sí mismo
,
Por tal razón, prosigue el autor,
tiene un propio y específico modo de comportarse,
ya que hace que el número resultante acabe una
vez con el cinco y una vez con la decena: y esto se
verifica indefinidamente y, de tal modo, este número
imita el principio ordenador del universo (
).
El encuentro de la pentada con sí misma,
pues, según Plutarco, no provoca nada de imperfecto,
ni de extraño, pero presenta cambios determinados,
desde el momento que hace nacer o a sí misma
o a la decena, es decir, su propia especie o la PERFECCIÓN.
Está claro, concluye Plutarco, que a Apolo
le viene asimilada la pentada, la cual al principio
se produce a sí misma por sí sola
como fuego y después produce
por sí la década como cosmos.
En la escuela pitagórica, el cinco es la cifra
que expresa la unidad en la multiplicidad, la combinación
y la síntesis de los distintos y el flujo y el
reflujo constante de la realidad fenoménica en
evolución. En este proceso, Apolo representa
la fuerza cohesiva del conjunto mientras Dionisos -
que de algún modo es su rostro en la sombra -
preside la continua génesis de las formas manifiestas
que perennemente se crean, se disuelven y se reforman
en un continuum sin fin.
Sobre las leyes del quinario y de su escala
nos habla también Agripa el cual, en la obra
ya citada, puntualiza que el 5
... no tiene escasa eficacia
Y después de haber exaltado las virtudes de
este número con varias correlaciones analógicas
(cinco sentidos, cinco potencias del alma, cinco dedos,
cinco planetas errantes, cinco especies de cosas mixtas,
cinco especies de animales etc.), afirma que
Dios compone todo con cinco cosas: la esencia,
la semejanza, la variedad, el sentido y el movimiento
Y añade que:
El quinario tiene también mucha eficacia
en las ceremonias porque en los sacrificios expulsa
los espíritus malignos y en las cosas naturales
protege y preserva de los venenos. Se lo llama el número
de la felicidad y de la gracia y es el sello del Espíritu
Santo, el nexo que todo une y el número de la
cruz (
.).
Al final, Agripa advierte que:
Los filósofos paganos lo han consagrado
y dedicado a Mercurio, el heraldo de los dioses, el
intérprete de los superiores, (...), el elocuente,
el sabio, el razonable, el que da ganancias, el intermediario
entre las potencias celestes e infernales, macho con
los machos y hembra con las hembras, el fecundísimo
por posesión de ambos sexos.
El autor cierra el elenco de las cualidades de Mercurio,
entre las que está comprendida la de Notario
del Sol, recordando que Lucano ha atribuido a
este número el poder de aclarar todo lo que es
oscuro y de sacar a la luz todo lo que está escondido.
Sobre los significados ocultos del número cinco
habría todavía muchísimo que decir
pero, al respecto bastará remitir a las obras
especializadas en simbolismo, entre ella al genial diccionario
de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant.
Por la finalidad de nuestra investigación en
cambio será más útil situarse en
otro campo, precisamente el de los calendarios venusinos
de las civilizaciones antiguas, incluso las mesoamericanas.
Estos calendarios astronómicamente se basan
sobre las cíclicas triples conjunciones entre
Venus, el Sol y la Luna. Estas conjunciones se forman
periódicamente en cinco puntos equidistantes
del Zodiaco, señalando en el cielo los vértices
de una grandiosa estrella de cinco puntas en sus cada
uno de sus encuentros.
Sobre tal grandioso fenómeno celeste y sobre
sus correlaciones con la arquitectura sagrada
incluido el complejo megalítico de Stonehenge
merecen ser citados los magníficos ensayos
de Sergio Ghivarello publicados recientemente por Linguaggio
Astrale [8].
A nosotros nos basta aquí únicamente
observar, en cuento investigación sobre el quintil,
como la exclusión de la astrología tolemaica
de tan grandiosas epifanías uránicas y
de todo lo relativo al campo de lo Sacro reflejado en
la ciencia de los antiguos, ha a menudo limitado nuestra
cultura y formación como astrólogos.
Pero volviendo a nuestro tema, ya que Plutarco y Agripa
nos habían dado una indicación preciosa
sobre la naturaleza doble y mercurial del
cinco y ya que encontramos absolutamente lógica
tal calificación simbólica, dada la analogía
entre las leyes de la pentada y los atributos del dios
alado y de su planeta homónimo, le atribuimos
al quintil una fecunda acción mercuriana, y no
sin razón.
En nuestro sistema de astrología cuantificada
cada uno de los aspectos expresa en su acción
las valencias simbólicas de un planeta, así:
El sextil, en virtud de su simbolismo hexagonal,
según nosotros tiene naturaleza venusina porque
produce como los dos triángulos entrecruzados
armonía y cohesión;
El trígono, ya que al ser connatural
al 3 y al triángulo, produce cada forma de desarrollo;
por tal propiedad expansiva es jupiterino;
La cuadratura, conectada al cuadrado y al cuadrado
del primer número par, el dos número
del conflicto y de la escisión de la mónada
- es el aspecto de la laceración y de la crisis
y en esto es reportable a Marte;
La oposición, expresando también
los conflictos del dos, ya que está determinada
por dos puntos extremos de la circunferencia que limitan
la infinita circularidad y la parten, tiene fuertes
valencias inhibitorias y por lo tanto es propia de Saturno;
La conjunción, finalmente, supone el
retorno de la díada a la unidad, pero ya que
el éxito o el fracaso de esta acción está
decretado por el grado de compatibilidad de los planetas
y de los otros elementos interesados, tiene valencias
venusinas de cohesión y síntesis además
de las valencias marcianas de incompatibilidad y fractura,
según los casos.
Añadiendo es esta serie el quintil mercuriano
y su acción ambivalente, completamos de modo
lógico y orgánico nuestro sistema reflejando
la acción de los cinco planetas.
Nuestras premisas teóricas encontraron más
tarde suficientes confirmaciones en las cartas del cielo
examinadas en las cuales todo resultó confirmado.
Y algo aún mejor, pudo ser explicado el efecto
eureka, en términos de una especial actitud en
los sujetos sensibles en alto grado a los quintiles
a conjugar y sintetizar a un nivel superior las facultades
mentales masculinas racionales y lógicas, con
las capacidades femeninas receptivas, intuitivas, analógicas
y metalógicas, presentes en diferente naturaleza
en cada individuo. Esta relación entre capacidad
femenina y masculina tiende a producir en los mejores
casos lo que en el lenguaje común se define como
inspiración, iluminación, imaginación
creativa, talento, inteligencia fecunda, pionierismo,
amplitud de miras o simplemente versatilidad.
Notamos, además de esto, que el quintil es muy
activo en las grandes citas con el destino porque, como
su astro Mercurio, el Notario del Sol que
pone en claro lo que es oscuro, el aspecto
hace de propulsor para que aflore en la superficie lo
que yace en latencia y en sombra. Y aún más,
al ser su número el 5 el número
de las transformaciones, el aspecto es responsable de
los acontecimientos que determinan los grandes cambios
existenciales.
El quintil, finalmente, dada su correlación
con la estrella de cinco puntas pone al individuo en
un conflicto entre el bien y el mal según el
diferente significado que tal estrella asume si está
derecha o invertida.
Obtenemos de todo esto diferentes aforismos interpretativos
resumibles en esta síntesis:
El quintil anuncia cambios y vueltas del destino,
tiende a hacerse envolver o a trasformarse; y pone
en claro y revela en modo a menudo inesperado
y fatal trazos del carácter ignorados
y marca nuevos caminos.
Tales transformaciones, según la compatibilidad
y el estado de los planetas o de los puntos sensibles
relacionados con el aspecto, podrán resolverse
en positivo o en negativo, según el status del
cielo pero, dada la naturaleza ambigua y ambivalente
propia del aspecto, no serán nunca del todo positivas
o del todo negativas, cada elemento llevará en
sí mismo el germen de su opuesto, como en el
TALIKI taoista.
El quintil teniendo una fuerte influencia sobre
el plano mental, señala el talento de un individuo,
estimula sus momentos de iluminación, y no solo
en el campo científico, también en el
arte, en las profesiones y en todo lo que supone las
actitudes personales.
En los tránsitos favorables el quintil
puede ser utilizado para elecciones que tiendan a modificar
con éxito el status quo y para asumir iniciativas
útiles; lo contrario vale para los tránsitos
desfavorables.
En las revoluciones solares, los quintiles que
si formen con el Sol en el momento del cumpleaños
anuncian las más importantes novedades en los
campos indicados por el estado celeste y terrestre de
los planetas que forman el aspecto.
En la magia ceremonial, debe prestarse particular
atención a los quintiles del día y de
las horas de las operaciones, sobre todo cuando tales
aspectos se formen con Mercurio o en los signos de Mercurio.
Estos enunciados, hay que precisarlo, son consecuencia
de un proceso lógico-deductivo basado sobre el
simbolismo analizado y deberán, por esto mismo,
ser confirmados por la experiencia.
Por esta misma razón, las sugerencias y criticas
nos serán de ayuda en el perfeccionamiento de
nuestra teoría sobre el quintil que auspiciamos
pueda revelarse útil.
Armando Profita
[1] Gerard Simon, Kepler astronome astrologue,
Editions Gallimard, 1979
[2] A.P., LAstrologia Perduta, Arktos
Carmagnola, 1992 (?)
[3] Cornelio Agripa, De occulta philosophia,
Ed. Mediterranee, Vol. II°, pag. 58
[4] C. Agripa, op. cit., Vol. II° pagg. 229 - 238
[5] Lenain, op. cit. Rebis Viareggio
[6] Enèl, op. cit. , Dervy Livres, Paris 1973,
pagg. 68 - 76
[7] Armando Profita, op. cit., Arktos Carmagnola
[8] Linguaggio Astrale, números 113 114
115 116. sobre el mismo tema vease también
Venus, la Rosa y el Cuore de N. Kollerstrom
M.A., L.A. n. 108
Traducido del original italiano por Astro-Campus.
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