Astro-Campus
Autor: Armando Profita
Todos los artículos de este autor
.Esoterismo del quintil
.Fuente
.Listado de artículos
.Listado de autores
.General
.Astropsicología
.Astrología Electiva
.Astrología Kármica
.Astrología Mundana
.Astrología Horaria
.Planetas
.Signos
.Partes, nodos, asteroides y
otros puntos
.Casas, cúspides y ejes
.Aspectos y configuraciones
.Técnicas
.Astrología de otras culturas
.Aforismos, grados y decanatos
.Astrología Médica
.Astrología y arte
.Miscelánea
.Primeros pasos
."No sólo de astro..."


ESOTERISMO Y APLICACIÓN DEL QUINTIL (y II)

Plutarco
En sus “Diálogos Píticos” y específicamente en el discurso“Sobre la E de Delfos”, Plutarco, al asociar esta letra del alfabeto griego al cinco, dice que este número, resultante de la fusión del dos con el tres,:

“... ha sido también llamado MATRIMONIO tomando como base la analogía del par con lo femenino y el impar con lo masculino”

Y añade que

“también ha sido llamado NATURALEZA porque cuando es multiplicado por sí mismo, termina de nuevo con sí mismo…”,

Por tal razón, prosigue el autor,

“tiene un propio y específico modo de comportarse, ya que hace que el número resultante acabe una vez con el cinco y una vez con la decena: y esto se verifica indefinidamente y, de tal modo, este número imita el principio ordenador del universo (…).”

“El encuentro de la pentada con sí misma, pues, según Plutarco, no provoca nada de imperfecto, ni de extraño, pero presenta cambios determinados, desde el momento que hace nacer o a sí misma o a la decena, es decir, su propia especie o la PERFECCIÓN”.

“Está claro, concluye Plutarco, que a Apolo le viene asimilada la pentada, la cual al principio se produce a sí misma por sí sola – como “fuego” – y después produce por sí la década como cosmos.”

En la escuela pitagórica, el cinco es la cifra que expresa la unidad en la multiplicidad, la combinación y la síntesis de los distintos y el flujo y el reflujo constante de la realidad fenoménica en evolución. En este proceso, Apolo representa la fuerza cohesiva del conjunto mientras Dionisos - que de algún modo es su rostro en la sombra - preside la continua génesis de las formas manifiestas que perennemente se crean, se disuelven y se reforman en un continuum sin fin.

Sobre las leyes del quinario y “de su escala” nos habla también Agripa el cual, en la obra ya citada, puntualiza que el 5

“... no tiene escasa eficacia”

Y después de haber exaltado las virtudes de este número con varias correlaciones analógicas (cinco sentidos, cinco potencias del alma, cinco dedos, cinco planetas errantes, cinco especies de cosas mixtas, cinco especies de animales etc.), afirma que

“Dios compone todo con cinco cosas: la esencia, la semejanza, la variedad, el sentido y el movimiento”

Y añade que:

“El quinario tiene también mucha eficacia en las ceremonias porque en los sacrificios expulsa los espíritus malignos y en las cosas naturales protege y preserva de los venenos. Se lo llama el número de la felicidad y de la gracia y es el sello del Espíritu Santo, el nexo que todo une y el número de la cruz (….).”

Al final, Agripa advierte que:

“Los filósofos paganos lo han consagrado y dedicado a Mercurio, el heraldo de los dioses, el intérprete de los superiores, (...), el elocuente, el sabio, el razonable, el que da ganancias, el intermediario entre las potencias celestes e infernales, macho con los machos y hembra con las hembras, el fecundísimo por posesión de ambos sexos.”

El autor cierra el elenco de las cualidades de Mercurio, entre las que está comprendida la de “Notario del Sol”, recordando que Lucano ha atribuido a este número el poder de aclarar todo lo que es oscuro y de sacar a la luz todo lo que está escondido.

Sobre los significados ocultos del número cinco habría todavía muchísimo que decir pero, al respecto bastará remitir a las obras especializadas en simbolismo, entre ella al genial diccionario de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant.

Por la finalidad de nuestra investigación en cambio será más útil situarse en otro campo, precisamente el de los calendarios venusinos de las civilizaciones antiguas, incluso las mesoamericanas.

Estos calendarios astronómicamente se basan sobre las cíclicas triples conjunciones entre Venus, el Sol y la Luna. Estas conjunciones se forman periódicamente en cinco puntos equidistantes del Zodiaco, señalando en el cielo los vértices de una grandiosa estrella de cinco puntas en sus cada uno de sus encuentros.

Sobre tal grandioso fenómeno celeste y sobre sus correlaciones con la arquitectura sagrada – incluido el complejo megalítico de Stonehenge – merecen ser citados los magníficos ensayos de Sergio Ghivarello publicados recientemente por “Linguaggio Astrale” [8].

A nosotros nos basta aquí únicamente observar, en cuento investigación sobre el quintil, como la exclusión de la astrología tolemaica de tan grandiosas epifanías uránicas y de todo lo relativo al campo de lo Sacro reflejado en la ciencia de los antiguos, ha a menudo limitado nuestra cultura y formación como astrólogos.

Pero volviendo a nuestro tema, ya que Plutarco y Agripa nos habían dado una indicación preciosa sobre la naturaleza doble y “mercurial” del cinco y ya que encontramos absolutamente lógica tal calificación simbólica, dada la analogía entre las leyes de la pentada y los atributos del dios alado y de su planeta homónimo, le atribuimos al quintil una fecunda acción mercuriana, y no sin razón.

En nuestro sistema de astrología cuantificada cada uno de los aspectos expresa en su acción las valencias simbólicas de un planeta, así:

• El sextil, en virtud de su simbolismo hexagonal, según nosotros tiene naturaleza venusina porque produce – como los dos triángulos entrecruzados– armonía y cohesión;

• El trígono, ya que al ser connatural al 3 y al triángulo, produce cada forma de desarrollo; por tal propiedad expansiva es jupiterino;

• La cuadratura, conectada al cuadrado y al cuadrado del primer número par, el dos – número del conflicto y de la escisión de la mónada - es el aspecto de la laceración y de la crisis y en esto es reportable a Marte;

• La oposición, expresando también los conflictos del dos, ya que está determinada por dos puntos extremos de la circunferencia que “limitan” la infinita circularidad y la parten, tiene fuertes valencias inhibitorias y por lo tanto es propia de Saturno;

• La conjunción, finalmente, supone el retorno de la díada a la unidad, pero ya que el éxito o el fracaso de esta acción está decretado por el grado de compatibilidad de los planetas y de los otros elementos interesados, tiene valencias venusinas de cohesión y síntesis además de las valencias marcianas de incompatibilidad y fractura, según los casos.

Añadiendo es esta serie el quintil mercuriano y su acción ambivalente, completamos de modo lógico y orgánico nuestro sistema reflejando la acción de los cinco planetas.

Nuestras premisas teóricas encontraron más tarde suficientes confirmaciones en las cartas del cielo examinadas en las cuales todo resultó confirmado. Y algo aún mejor, pudo ser explicado el efecto eureka, en términos de una especial actitud en los sujetos sensibles en alto grado a los quintiles a conjugar y sintetizar a un nivel superior las facultades mentales masculinas racionales y lógicas, con las capacidades femeninas receptivas, intuitivas, analógicas y metalógicas, presentes en diferente naturaleza en cada individuo. Esta relación entre capacidad femenina y masculina tiende a producir en los mejores casos lo que en el lenguaje común se define como inspiración, iluminación, imaginación creativa, talento, inteligencia fecunda, pionierismo, amplitud de miras o simplemente versatilidad.

Notamos, además de esto, que el quintil es muy activo en las grandes citas con el destino porque, como su astro Mercurio, el “Notario del Sol” que “pone en claro lo que es oscuro”, el aspecto hace de propulsor para que aflore en la superficie lo que yace en latencia y en sombra. Y aún más, al ser su número – el 5 – el número de las transformaciones, el aspecto es responsable de los acontecimientos que determinan los grandes cambios existenciales.

El quintil, finalmente, dada su correlación con la estrella de cinco puntas pone al individuo en un conflicto entre el bien y el mal según el diferente significado que tal estrella asume si está derecha o invertida.

Obtenemos de todo esto diferentes aforismos interpretativos resumibles en esta síntesis:

• El quintil anuncia cambios y vueltas del destino, tiende a hacerse envolver o a trasformarse; y “pone en claro” y revela en modo a menudo inesperado y “fatal” trazos del carácter ignorados y marca nuevos caminos.

• Tales transformaciones, según la compatibilidad y el estado de los planetas o de los puntos sensibles relacionados con el aspecto, podrán resolverse en positivo o en negativo, según el status del cielo pero, dada la naturaleza ambigua y ambivalente propia del aspecto, no serán nunca del todo positivas o del todo negativas, cada elemento llevará en sí mismo el germen de su opuesto, como en el TALI–KI taoista.

• El quintil teniendo una fuerte influencia sobre el plano mental, señala el talento de un individuo, estimula sus momentos de iluminación, y no solo en el campo científico, también en el arte, en las profesiones y en todo lo que supone las actitudes personales.

• En los tránsitos favorables el quintil puede ser utilizado para elecciones que tiendan a modificar con éxito el status quo y para asumir iniciativas útiles; lo contrario vale para los tránsitos desfavorables.

• En las revoluciones solares, los quintiles que si formen con el Sol en el momento del cumpleaños anuncian las más importantes novedades en los campos indicados por el estado celeste y terrestre de los planetas que forman el aspecto.

• En la magia ceremonial, debe prestarse particular atención a los quintiles del día y de las horas de las operaciones, sobre todo cuando tales aspectos se formen con Mercurio o en los signos de Mercurio.

Estos enunciados, hay que precisarlo, son consecuencia de un proceso lógico-deductivo basado sobre el simbolismo analizado y deberán, por esto mismo, ser confirmados por la experiencia.

Por esta misma razón, las sugerencias y criticas nos serán de ayuda en el perfeccionamiento de nuestra teoría sobre el quintil que auspiciamos pueda revelarse útil.

Armando Profita

[1] Gerard Simon, “Kepler astronome astrologue, Editions Gallimard, 1979

[2] A.P., “L’Astrologia Perduta”, Arktos Carmagnola, 1992 (?)

[3] Cornelio Agripa, “De occulta philosophia”, Ed. Mediterranee, Vol. II°, pag. 58

[4] C. Agripa, op. cit., Vol. II° pagg. 229 - 238

[5] Lenain, op. cit. Rebis Viareggio

[6] Enèl, op. cit. , Dervy Livres, Paris 1973, pagg. 68 - 76

[7] Armando Profita, op. cit., Arktos Carmagnola

[8] Linguaggio Astrale, números 113 – 114 – 115 – 116. sobre el mismo tema vease también “Venus, la Rosa y el Cuore” de N. Kollerstrom M.A., L.A. n. 108


Traducido del original italiano por Astro-Campus.

Volver al principio del artículo>>
.
.
.
webmaster@astro-campus.com
.
.