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Además de todo esto se puede traducir en deducciones
de tipo caracterológico basándonos en
estas simples palabras clave de los planetas:
SOL: El aspecto consciente
de nuestra personalidad; nuestra identidad básica
y el objetivo de nuestra vida.
LUNA: El aspecto
emocional de nuestra personalidad; nuestras emociones,
sentimientos y hábitos cotidianos.
MERCURIO: El aspecto
mental de nuestra personalidad; nuestra capacidad para
pensar y razonar, aprender y razonar.
VENUS: El aspecto
erótico de nuestra personalidad; nuestra capacidad
para atraer personas y a las cosas que valoramos.
MARTE: El aspecto
activo de nuestra personalidad; nuestra capacidad para
actuar y para hacernos valer de acuerdo con nuestros
deseos.
JÚPITER: El
aspecto expansivo de nuestra personalidad; nuestra búsqueda
de un significado, de una verdad y de unos valores éticos.
SATURNO: El aspecto
estructurador de nuestra personalidad; nuestra capacidad
para dar una forma, una disciplina y un orden a nuestra
vida.
URANO: El aspecto
más individualista de nuestra personalidad; nuestra
capacidad para liberarnos de antiguas limitaciones,
nuestra verdadera individualidad.
NEPTUNO: El aspecto
idealista de nuestra personalidad; nuestra capacidad
para trascender los límites de mi persona a través
de mi experiencia de una mayor unión con la Totalidad.
PLUTÓN: El
aspecto transformador de nuestra personalidad; nuestra
capacidad para transformarnos y para renovarnos.
Entonces, siguiendo el ejemplo que he puesto anteriormente,
podemos sacar algunas conclusiones:
1. La Luna es el planeta menos autónomo de su
carta natal. De modo que sus sentimientos y hábitos
dependen mucho de cómo funcionen otros aspectos
de su personalidad.
2. Marte es una energía que influye mucho en
otros aspectos de su personalidad. Efectivamente fue
una persona muy activa y dispuesta a hacerse valer.
Todos los demás aspectos de su carácter
dependían de su actividad.
3. Saturno es otro planeta importante, que actúa
con Marte y de forma totalmente autónoma. Por
tanto le da a su actividad un carácter estructurador,
una disciplina y un orden y estaremos de acuerdo que
una persona sin estas cualidades, no podría haberse
convertido en uno de los científicos más
importantes de la historia.
Sin embargo, también podemos tener en cuenta
a los planetas como objetivos. En este caso podemos
guiarnos por las siguientes claves:
Sol: El impulso de convertirse en lo que uno es: desarrollar
el carácter individual. La búsqueda de
la totalidad, del centro interior, de la verdadera identidad.
El viaje del héroe.
Luna: Desarrollo de los sentimientos y las fantasías,
salir al encuentro de las imágenes del alma.
El impulso hacia la seguridad y la intimidad emocionales.
El florecimiento de la naturaleza femenina. El impulso
de construir un nido, iniciar una familia y ser parte
activa del clan. El deseo de ser querido y popular.
Mercurio: Recoger, mediar y distribuir conocimiento
e información. Búsqueda de percepciones
y caminos nuevos. Examen crítico y fina diferenciación
de pensamientos, ideas y teorías; al igual que
puntos de vista lógicos, incluyendo su utilidad.
Pero también, fanfarrón, engañoso
y tramposo.
Venus: Impulso a que te deseen, y a buscar, establecer
y crear relaciones. Cultivar el amor y el erotismo en
sus formas más elevadas. Expresar y alimentar
la belleza, el arte y la armonía en este mundo.
Desarrollar y mantener buen estilo, modales refinados
y buen gusto.
Marte: El objetivo del poder de Marte es la realización
de nuestra naturaleza esencial, potenciar nuestro desarrollo
y logros, y también protegernos y salvaguardarnos
de los ataques de otros. Es la fuerza combativa con
la que nos defendemos, que nos ayuda a ganar, a obtener
lo que es nuestro por derecho y a conservarlo, o ser
los primeros. El objetivo de Marte también es
el de la satisfacción sexual. Las metas problemáticas,
a las que Marte asimismo puede conducir, involucran
actos violentos, como el asalto y el asesinato, campañas
vengativas, guerras y crímenes de guerra, y todas
las situaciones en las que triunfa la fuerza
bruta de aquellos que son más poderosos.
Júpiter: Aspira a la verdad, a una comprensión
más elevada y global, uniendo principios y valores.
Búsqueda del Dios personal. La realización
del significado y experiencia más elevada de
ser llevado en la vida por el significado. Fortuna y
Realización.
Saturno: Desarrollo de la personalidad autónoma
y un carácter constante mediante la realización
de capacidades ya existentes y la verdadera vocación.
Aumento de experiencia y sabiduría en la vida.
Claridad, autocontrol y moderación. Reconocimiento
de la verdad y la realidad puras, y concentración
en lo que es esencial.
Urano: Realización de la democracia, libertad
y derechos humanos. Superar las antiguas estructuras,
actitudes, ideas y opiniones a nivel individual y colectivo.
Liberación de las viejas ataduras. Desintegración
de todos los lazos.
Neptuno: La lucha por trascender los límites
del yo y fundirse en una sensación de nosotros.
El anhelo de ser encontrado, tocado y redimido en trance
y éxtasis por lo divino. Encontrar la verdadera
espiritualidad y ser testigo viviente del efecto divino
en el mundo.
Plutón: Transformación radical a favor
de la verdad profunda. La percepción de que nada
en la vida puede quedarse como está, de que todo
comienzo, todo nacimiento, lleva ya su propio fin y
renacimiento.
De esta forma, podemos también comprobar cual
es la escala de objetivos que debe tener la persona,
por ejemplo, Einstein tiene a Marte y Saturno y por
tanto los objetivos de dichos planetas, ver arriba,
cobran más fuerza que los de la Luna.
Por supuesto, que podríamos sacar más
conclusiones, no obstante solo he querido dar un ejemplo
de cómo podemos interpretar la jerarquía.
Para realizarla, recomiendo usar el programa Astrolog
5.4.0 que se puede conseguir gratuitamente en Internet,
solo hay que buscar a través de www.google.com
y se puede acceder a un montón de páginas
desde el cual bajárselo.
En definitiva, recomiendo a todos los estudiantes
de astrología, que usen esta técnica.
Ayuda a entender la dinámica global de la persona.
Segundo Ruiz Gómez © 2005
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