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Recordemos: Fuerzas
de fuego.
313. Las fuerzas de fuego nos dicen del apoyo moral
con que cuentan los seres.
314. Las fuerzas de fuego son los pilares donde se
mantiene la naturaleza propia del ser movido por principios.
315. Las fuerzas de fuego son las que nos orientan,
dentro de lo que el hombre es capaz de ser, a la luz
de los acontecimientos que atañen a la vida propia,
movida por el ingente fragor de la fe personal, puesta
al servicio de los propios ideales.
316. Las fuerzas de fuego son las que nos llenan de
tribulaciones, toda vez que deseamos encontrar el camino
que nos lleve fuera de nuestras concepciones, y nos
conduzcan a una esperanza fortuita, toda vez que equivocamos
el camino.
318. Las fuerzas de fuego son las que nos dan la esperanza
de encontrar, por vía de la emancipación
personal, la concordancia con nuestro sentido de la
justicia.
319. Las fuerzas de fuego son las que nos ponen en
camino de hallar, el proyecto de nuestras necesidades
personales.
320. Las fuerzas de fuego son las que nos dan el vínculo
de relación humana y nos dan la condición
de ser pensante y puesto en el camino de la emancipación
espiritual.
321. Las fuerzas de fuego son las que nos encaminan
en la gran peregrinación zodiacal y nos llevan
a comulgar la esperanza de redención cósmica.
322. Las fuerzas de fuego son las que anulan toda posibilidad
de marcar condiciones extrañas al ser.
323. Las fuerzas de fuego son las que delimitan al
ser de las otras condiciones, que hacen a la manifestación
del ser en su propio medio de desenvolvimiento cósmico.
324. Las fuerzas de fuego son las que señalan
hasta donde el ser se ve como persona y hasta donde
como individuo dentro de la especie.
325. Las fuerzas de fuego son las que nos dicen, que
el ser se ve libre de toda intervención extraña,
cuando hace de su condición personal la posibilidad
de encontrar el camino de la emancipación de
los valores humanos.
326. La fuerza de fuego son las que nos dicen que el
ser se da según la constitución cósmica
que expresa el sentir de la propia personalidad.
327. Las fuerzas de fuego son las que nos dan, el camino
real para encontrar la dignidad humana.
328. Las fuerzas de fuego son las que nos sitúan
dentro de un concierto de posibilidades propias de aquel
que se mueve por intermedio de la fuerza cósmica,
que lo polariza dentro de los caracteres propios de
su realidad.
329. Las fuerzas de fuego son las que nos dicen, que
el ser está en un todo absorbido por la propia
integridad.
330. Las fuerzas de fuego son las que nos aleccionan
respecto de lo que constituye la fuerza propia de las
manifestaciones humanas, dentro de un ámbito
social en que se reconoce como elemento capaz de diferenciar,
la propia naturaleza, de la que se da en relación
a otros aspectos de la condición humana.
331. Las fuerzas de fuego son terminantes, en la medida
en que expresan su propia verdad.
332. Las fuerzas de fuego son las que impregnan nuestros
sentimientos de sentido moral.
333. Las fuerzas de fuego son las que nos señalan
el camino más corto para integrarse al concepto
cósmico,
334. Las fuerzas de fuego son las que nos facultan
para discernir entre el bien y el mal.
335. Las fuerzas de fuego son la fatiga permanente
de todos nuestros errores.
336. Las fuerzas de fuego son las que enlazan nuestro
presente con nuestro futuro.
337. Las fuerzas de fuego son las que perdonan toda
falta propia y censuran la ajena.
338. Las fuerzas de fuego son las que nos hacen equivocar,
toda vez que no encontramos razón de lo que queremos
ser.
339. Las fuerzas de fuego son las que nos martirizan,
toda vez que no hay concordancia entre lo que el ser
es y lo que quiere ser.
340. Las fuerzas de fuego son las que nos amenazan
constantemente de los peligros de la vida.
341. Las fuerzas de fuego, son las que nos trasladan
dentro de lo que el ser es capaz de trasponer de la
vida sensible.
342. Las fuerzas de fuego son las que nos perjudican,
toda vez que el ser toma la realidad, por la propia
necesidad, y convierte el imperativo de su voluntad,
en instrumento de su decisión, y hace de ello,
el gobierno por sometimiento.
343. Las fuerzas de fuego son las que nos dan el valor
que se ajusta a la virilidad del ser.
344. Las fuerzas de fuego son las que consumen todas
las reservas morales, y se convierten en la fuente de
toda inspiración divina.
345. Las fuerzas de fuego son las que rechazan toda
posibilidad de sometimiento, dentro de una realidad
que se vive.
346. Las fuerzas de fuego son las que maduran las esperanzas
de verse redimido ante el pecado.
347. Las fuerzas de fuego son las que se apresuran
a encontrar, el camino más rápido para
volver al origen de la creación.
348. Las fuerzas de fuego son las que nos dan el testimonio
de nuestra grandeza moral y la posibilidad de convertirla
en realidad.
349. Las fuerzas de fuego son las que marchan en pos
de una realidad personal, siempre que ello esté
dado sobre valores divinos.
350. Las fuerzas de fuego se manchan, toda vez que
se polarizan en el aspecto negativo de la fuerza.
351. Las fuerzas de fuego nos dan la posibilidad de
encontrar, dentro del ser, lo que el ser es, y esto
nos da la posibilidad de encontrar una realidad acorde
con la fe con que cada ser encuentra el camino de la
verdad.
352. Las fuerzas de fuego simbolizan la fe puesta en
las cosas, la esperanza y la caridad con que la condición
humana se expresa, toda vez que señala de sí,
la condición que lo acerca al concepto divino.
353. Las fuerzas de fuego se dan por emancipación
y esa emancipación encierra una condición,
la de ser todo una realidad, dentro de lo que el ser
es a la luz de sus propias convicciones espirituales.
354. Las fuerzas de fuego son, por lo que son, en la
medida en que ellas son el comienzo y el fin de todas
las aspiraciones humanas.
Recordemos: Fuerzas de agua.
355. Las fuerzas de agua son aquellas por las cuales,
el ser advierte que está sumergido en un mar
de ilusiones.
356. Las fuerzas de agua son aquellas por las cuales,
nos acondicionamos a la materia, buscando el sentir
de toda emoción espiritual.
357. Las fuerzas de agua son aquellas por las cuales,
nos damos en un todo en el espacio en que encontramos
la vida de los sentimientos.
358. Las fuerzas de agua son las que nos corresponden,
dentro de una existencia en donde el ser se ve presa
de una necesidad psíquica, que lo incita a buscar
las razones por las cuales se halla lleno de amor.
359. Las fuerzas de agua son aquellas que nos motivan
a ser ardientes, dentro de lo que la vida nos ofrece
como motivo de existir.
360. Las fuerzas de agua son aquellas que nos señalan,
que el ser se ve a si mismo como una posibilidad, dentro
de lo que le marca el curso natural de su existencia,
en donde el sentir se conjuga en lo que el ser es capaz
de aceptar a la luz de sus propias exigencias espirituales,
no sin antes establecer las diferencias propias entre
el ser que ama, y el ser que exige, el ser que propone
y el ser que dispone, todo como un dispositivo de igualdad
entre el que da y el que recibe.
361. Las fuerzas de agua nos señalan el camino
de las correspondencias naturales, en donde el ser se
ve como ser amado y como ser capaz de amar.
362. Las fuerzas de agua son las que nos imponen el
curso natural de lo que esta en el ser dar y ofrecer,
en la medida en que éste se ve en acto de correspondencia
mutua, sin mutilar lo que esta dentro del propio desenvolvimiento
afectivo.
363. Las fuerzas de agua nos dicen que el ser ama,
y dentro de él, está la fuerza natural
que lo lleva a engendrar la propia vida, vida que no
halla sino en sus correspondencias amorosas, las que
se traducen en la fuerza viva de sus sentimientos.
364. Las fuerzas de agua se dan según el sentido
del amor y dentro de él, todo lo que se puede
ofrecer y aceptar en el curso de sus propias manifestaciones.
365. Las fuerzas de agua se dan según una exigencia,
y dentro de ella, se conforman cada una de las partes
que exigen y cada una de las partes que otorgan.
366. Las fuerzas de agua son exponentes sobrenaturales,
que hacen de las pasiones humanas, el vínculo
natural y propio a todo sentimiento de exaltación
de la propia persona.
367. Las fuerzas de agua son aquellas que están
dentro de lo que el hombre concibe como la bondad divina.
368. Las fuerzas de agua son las que procuran aliviar
las penas humanas.
369. Las fuerzas de agua son aquellas que nos generan
la impaciencia emocional.
370. Las fuerzas de agua son las que encuentran el
rumbo del amor.
371. Las fuerzas de agua son las que nos señalan,
que el ser esta preparado para todo menos para amar.
372. Las fuerzas de agua son las que agotan los recursos
para llegar a las grandes satisfacciones humanas.
373. Las fuerzas de agua son las que nos indican las
condiciones necesarias para hacer de sí lo que
en sí está, para dar como amor universal.
374. Las fuerzas de agua son las que se acomodan al
campo de las grandes manifestaciones humanas, en donde
el ser se ve como entre capaz de exaltar su propia debilidad
a favor de las grandes realizaciones humanas.
375. Las fuerzas de agua son el imperativo de lo que
existe en cada ser que ama.
376. Las fuerzas de agua son las que se dan dentro
de una existencia mayor, siempre que el amor esté
por encima de la propia necesidad y se convierte en
el renunciamiento al propio placer y se transforma en
la realidad del sentir humano.
377. Las fuerzas de agua traducen toda esperanza de
fe y da a la ilusión la realización necesaria
a toda manifestación amorosa.
378. Las fuerzas de agua se dan en un todo a las fuerzas
de la naturaleza, que hacen del amor, lo que el amor
da a la luz de sus propias exigencias, exigencias que
se dan en el fruto del amor que con ello se logra.
379. El amor da de sí, lo que en sí está
dar, y en ese amor el ser se convierte en toda pronunciación,
lo que hace de él, lo que él quiere ser,
la esperanza que lo mueve a aceptar el amor por lo que
el amor da, sin pedir, sin otorgar, solo en una medida
y dentro de ella lo que ella quiere ser, la medida de
todas las cosas. Es por eso que las fuerzas de agua
nos señalan, cómo el cosmos se da en sus
variantes, para que la vida que resulta de ella, se
convierta en un deseo permanente que lleve al ser a
amar, por encima de todas las cosas, amor que se ve
en él y en los demás, amor que se ve en
los demás y en él, todo para conjugar
el firme propósito de la naturaleza, que no ve
en el amor, otra cosa que la misma esencia que hace
del cosmos, una correspondencia mutua a lo que se le
exige como manifestación universal; es por eso
que el cosmos se ve en el amor como el amor en los hombres,
como un estrecho vinculo que nos lleva a decir que el
ser vive en el amor y al amor hace de él, lo
que él quiere ser a la luz del amor universal.
Se junta así la esperanza cósmica con
la esperanza propia y es entonces que ambas buscan el
camino de complacer lo individual, en lo general y lo
general en lo individual, no hacemos dentro del amor,
sino conjugar lo que está dentro de lo divino
con lo que está dentro de lo que el ser es, como
conformación de fuerza espiritual, que busca
el propio amor para conformar el amor universal. Nos
encontramos así frente a lo que podría
ser la meta espiritual del hombre, en donde el amor
se nos da como camino y como camino hemos de encontrar
que el ser busca un solo amor, y ese amor es aquel,
que lo retiene al amor universal.
Recordemos: Fuerzas de aire.
380. Las fuerzas de aire son imprevisibles a la luz
de la naturaleza, si no se tiene el concepto de la verdad,
respecto de lo que la naturaleza es.
381. Las fuerzas de aire nos dan la posibilidad de
establecer, el verdadero valor del conocimiento.
382. Las fuerzas de aire son designios mayores de lo
que tiene reservado el hombre, en cuando que este es
producto de su conocimiento.
383. Las fueras de aire nos dan el camino del propio
conocimiento adquirido.
384. Las fuerzas de aire nos dicen, que el ser esta
motivado por todos aquellos aspectos que despiertan
su curiosidad, llegando a ser, por lo tanto, el producto
de todos los requerimientos que están señalados,
dentro de lo que el ser advierte, como ente sensible
capaz de preguntar por qué y cómo de todas
las cosas que lo rodean.
385. las fuerzas de aire nos dan la posibilidad de
acercar la verdad a los límites de la materia.
386. Las fuerzas de aire nos dicen, que el ser se ve,
a un mismo tiempo en la razón y a un mismo tiempo
dentro de los designios de la materia.
387. Las fuerzas de aire son las que dirigen nuestras
acciones, mientras ellas dependan del arbitrio, libre
de toda presión personal.
388. Las fuerzas de aire nos conducen a la libre condición
de seres pensantes.
389. Las fuerzas de aire nos marcan el camino máximo
que el ser puede aspirar, dentro de lo que su constitución
física le permite.
390. Las fuerzas de aire nos dan la responsabilidad
plena de la materia, mientras ésta dependa del
ejercicio del conocimiento.
391. Las fuerzas de aire se dan en plena afinidad,
con todas aquellas leyes que se dan en los procesos
del conocimiento aplicado.
392. Las fuerzas de aire son las que nos impregnan
de la posibilidad de dar, a la estructura mental, la
plena vigencia de las correlaciones cerebrales, que
permiten poner al sistema nervioso, en relación
directa con el conocimiento sensitivo.
393. Las fuerzas de aire nos dicen, que el ser se da
pleno de todas manifestaciones físicas, dentro
de las cuales encuentran las correspondencias necesarias,
para hacer valedero el conocimiento.
394. Las fuerzas de aire se establecen, sobre una condición,
y esa condición se da, sobre la base de una armonía
común, entre lo que esta en el ser como verdad
y lo que esta en el ser como conocimiento.
395. Las fuerzas de aire se dan, como un todo, dentro
de lo que el ser puede advertir como condición
de existencia.
396. Las fuerzas de aire se mancomunan, con todo lo
que lleva a la plena vigencia de los valores intelectuales
que mueven al ser.
397. Las fuerzas de aire nos dan, el pleno ejercicio
de lo que esta al margen de la personalidad y nos convocan,
siempre que deseemos establecer la razón de la
existencia física.
398. Las fuerzas de aire nos dan de sí, la fuerza
del intelecto y la proyección de éste
sobre todas las condiciones humanas.
399. Las fuerzas de aire no malgastan su energía,
sino que imprimen a sus otras condiciones físicas,
la fuerza necesaria para hacerlas valederas.
400. Las fuerzas de aire se dan según el principio
de la propia voluntad y se determinan, según
las condiciones de espacio físico.
401. Las fuerzas de aire se juntan, dentro de las propias
determinaciones cósmicas, para señalar
lo que está dado como exigencia mayor del conocimiento.
402. Las fuerzas de aire se dan según una exigencia,
y dentro de ella está la posibilidad de complacerla.
403. Las fuerzas de aire se dan, en continuidad, en
la misma manera que se dan en extensión.
404. Las fuerzas de aire nos llevan al pleno ejercicio
de todos aquellos factores que mueven a la mente humana.
405. Las fuerzas de aire nos dicen, que el ser es conforme
su propia naturaleza mental.
406. Las fuerzas de aire nos impregnan de todos aquellos
ritmos, que son propios del saber humano.
407. Las fuerzas de aire nos dicen, que el ser está
movido, por todas aquellas inquietudes que son propias
de la militancia intelectual.
408. Las fuerzas de aire son un producto de corrientes
cósmicas, que nos llegan a todos por igual, siendo
el factor desencadenante de la desigualdad, toda vez
que los seres se muestran con diferencias en la capacidad
intelectual y toda vez que éste hace, de su conocimiento,
una verdadera alquimia de su existencia.
Recordemos: Fuerzas de tierra.
409. Las fuerzas de tierra son las que nos predisponen
para los hechos materiales de la vida.
410. Las fuerzas de tierra son las que nos señalan,
que el ser es un elemento sólido en su manifestación
corporal.
411. Las fuerzas de tierra son las que nos señalan,
que la biología se maneja según conformaciones
físicas, que hacen a la propia estructura del
universo.
412. Las fuerzas de tierra nos señalan que el
ser esta movido con componentes que integran una estructura
que le permite mantener la forma.
413. Las fuerzas de tierra nos indican que el ser proviene
de una entidad física, y como tal, se ve en la
necesidad de aceptarla para conformar el medio, a través
del cual se puede manifestar en el medio denso en que
necesita actual.
414. Las fuerzas de tierra nos señalan propiedades
físicas, cuya estructura se da como componente
general de los cuerpos, y cuyo comportamiento no es
otra cosa que lo que la materia impone en el plano de
sus propias exigencias.
415. Las fuerzas de tierra son aquellas, que nos agrupan
geológicamente, para determinarnos una composición
planetaria acorde con nuestra composición.
416. Las fuerzas de tierra son aquellas que gozan de
la virtud de ser, la forma más tangible para
señalar que el ser, es denso como el medio en
que se desarrolla.
417. Las fuerzas de tierra son las que nos dan las
pautas del comportamiento físico.
418. Las fuerzas de tierra nos dicen, de las posibilidades
que tiene el hombre en el medio físico en que
actúa.
419. Las fuerzas de tierra nos dicen, de la posibilidad
de generar el propio cuerpo en que el ser se reviste.
420. Las fuerzas de tierra son las que nos marcan,
el camino de las propias realidades de la vida.
421. Las fuerzas de tierra son las que nos indican,
que el ser deberá vencer la propia inercia del
mundo físico en que vive.
422. Las fuerzas de tierra son las que nos señalan,
que el ser debe soportar el propio peso de la masa en
que se desenvuelve.
423. Las fuerzas de tierra son las que nos imponen
todas y cada una de las exigencias por las cuales, el
ser alcanza la máxima estructura cósmica.
424. Las fuerzas de tierra son las que nos impregnan
de una energía cuya frecuencia se da libre de
toda determinación física que busque proyecciones
espirituales.
425. Las fuerzas de tierra son las que están
agobiadas con el peso de la existencia.
426. Las fuerzas de tierra son las que nos imponen,
que el ser deberá exigir de si, lo que la vida
exige como condición humana a las leyes de la
naturaleza.
427. Las fuerzas de tierra son las que nos imponen
obediencia a todas las leyes físicas que buscan
el sostén de la vida.
428. Las fuerzas de tierra son las que marcan el pasaje
de la vida espiritual a la física y de la física
al desprendimiento total de la materia.
429. Las fuerzas de tierra son las que imponen, que
la materia sea de la propia necesidad de existir, de
tal modo, que ella se brinda para la propia satisfacción.
430. Las fuerzas de tierra son las que nos dan la conformidad
con el cosmos manifestado, dentro de la programación
cósmica de la existencia.
431. Las fuerzas de tierra son las que nos dicen, que
el ser se da por sí y por todas las necesidades
propias de la existencia física, que busca plasmar
el contenido de la estructura cósmica a la cual
obedece.
432. Las fuerzas de tierra siempre nos dicen, que el
ser es una estructura que ya esta prevista antes de
nacer, y por tal motivo, tiene la condición que
permite plasmar su propia naturaleza genética.
433. las fuerzas de tierra dicen, de la propiedad propia
de la materia que hace a las exigencias de la naturaleza
humana.
434. Las fuerzas de tierra plasman, en el sentido denso,
y dentro de ella se reparten los distintos grados de
la materia.
435. Las fuerzas de tierra nos distraen de la verdadera
realidad espiritual y nos llevan a creer, que la vida
es solo materia, cuando la vida se nos da en otra realidad
y en otra magnitud esa realidad y esa magnitud, es la
esencia misma del comportamiento espiritual, que busca
su realidad a través de la materia, solo cuando
ésta se interpone en el acto de la existencia
y da al ser, la condición de ser capaz de expresar
los atributos de la vida, sin alterar su esencia, esencia
que está más allá de la vida, vida
que solo se expresa, cuando esa esencia es capaz de
soportar la existencia física tal cual se lo
impone la materia al ponérsela en movimiento.
436. Las fuerzas de tierra siempre nos llegan como
experiencias máximas del universo, en la medida
en que nos sumergen en las mayores de las exigencias;
es entonces que el espíritu se ve atrapado por
la densidad de ella y nos lleva a los mayores sacrificios.
437. Las fuerzas de tierra plasman el sentido de la
creación y dan a esta la realidad del mundo denso.
438. Las fuerzas de tierra nos dicen, que el ser, pese
a ser un comportamiento físico siempre entraña
un comportamiento formal con la esencia que se proyecta
dentro del mundo denso, dando a la materia, el carácter
de imposición a los designios del espíritu
manifestante.
439. Las fuerzas de tierra se dan por lo que son, y
dentro de lo que son, está la propia energía
que la constituye y ella es la propia esencia de las
manifestaciones físicas que hacen del ser, una
proyección espacial de materia orientada a los
fines de la integración universal.
440. Las fuerzas de tierra nos dicen, que la materia
es el elemento indispensable e irremplazable para los
designios cósmicos, constituyendo una condición
de la existencia, y dentro de ella, se da como elemento
apropiado a la física que se propone la naturaleza,
al exigir su permanencia en el mundo manifestado.
441. Las fuerzas de tierra, siempre nos acerca a la
realidad física, y no hay más realidad
que lo que ella impone.
442. Las fuerzas de tierra marcan hitos de existencia,
y dentro de ella, está el verdadero sentido de
la vida material.
443. Las fuerzas de tierra nos dicen, que el ser es
producto de su propia encarnación, toda vez que
la materia es su paso obligado para la perfección
material.
444. Las fuerzas de tierra nos dicen, que el ser es
obligado dentro de lo que es físicamente, dando
a éste la seguridad propia de lo que es capaz
de perdurar dentro de una estructura física.
445. Las fuerzas de tierra, son las que están
dentro del zodiaco, para señalar la cohesión
de un sistema.
446. Las fuerzas de tierra son las que permiten perpetuarse
en el tiempo.
447. Las fuerzas de tierra son las que están
señaladas como puntos exigentes del traslado
espiritual al energético, dando a esta condición
el imperativo propio de la manifestación humana,
dentro del mundo en que la densidad exige, como condición
indispensable, la proyección física de
la esencia misma de la constitución de los cuerpos.
448. Las fuerzas de tierra nos dicen una y otra vez
que el ser no puede escapar a la voluntad del cosmos,
cuando éste se expresa en materia.
449. Las fuerzas de tierra son los verdaderos baluartes
de la emancipación espiritual, toda vez que esta
exige una condición, que después de satisfecha,
se resuelve en la liberación.
450. Las fuerzas de tierra son siempre condiciones,
y esas condiciones son las mismas que el ser impone
espiritualmente para nacer.
451. Las fuerzas de tierra son las que permanentemente
nos señalan, que más allá de la
materia, esta lo que la materia exige para mantenerse
cósmicamente en existencia.
452. Las fuerzas de tierra son las que nos deparar
todas las exigencias que alumbran en el plano de las
transformaciones físicas.
453. Las fuerzas de tierra son las que están
en un todo, plasmadas de las propiedades de las formas
en que se expresa un contenido cósmico.
454. Las fuerzas de tierra nos dicen, que el ser no
impone condiciones físicas, sino que éstas
están como condición propia de la materia,
que al trasladarla al mundo de las formas, los seres
se ven en la necesidad de satisfacerle según
sus propias leyes.
455. Las fuerzas de tierra nos dicen, en un todo, de
la importancia de existir, en la medida en que los seres
son la medida de lo que buscan en el mundo denso, y
esa medida es lo que esta en cada existencia como condición
de nacer.
456. Las fuerzas de tierra marcan el punto culminante
de la creación, al darle al ser, la condición
de cuerpo físico de existencia.
457. Las fuerzas de tierra son todas y cada una de
las existencias físicas de manifestación
espiritual, en donde los seres se ven en estructura
física y en posibilidad de satisfacer la máxima
necesidad de existir, existencia que no se da, sino
por una imperiosa comprobación de lo que el ser
es, dentro de la propia naturaleza que el quiere vivir,
por eso la existencia se da como una condición
y esa condición se satisface, dentro de lo que
el ser es como existencia divina a la luz de su constitución
espiritual.
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